Plan diocesano de pastoral
2018-20121
Coincidiendo con la fiesta
de la Virgen de la Fuencisla, se ha presentado a los sacerdotes el Plan
diocesano de Pastoral para el próximo trienio, que pronto se hará público. El
objetivo fundamental para estos tres años puede resumirse en hacer visible a Cristo mediante el encuentro
personal y comunitario con él.
Nada nuevo, pero siempre
nuevo, porque la identidad cristiana y eclesial se reducen a esto: vivir con
alegría el encuentro con Cristo para compartir con los demás el regalo que
hemos recibido al ser cristianos. La Iglesia sólo vive para esto.
Desde su llegada a la sede
de Pedro, el Papa Francisco nos ha prevenido contra el peligro de que la
Iglesia se refiera a sí misma, y no a Cristo. Por eso, la llamada a la misión
es consecuencia de vivir referidos siempre a Cristo hasta convertirnos en
signos elocuentes de su presencia en el mundo.
Este ambicioso proyecto no
se logrará por supuesto en tres años. Desde sus orígenes, la Iglesia intenta
hacerlo realidad. Nosotros somos sólo un eslabón de la cadena que continuará
hasta el fin de la historia. Pero conviene tener las ideas claras para saber
cuál es la misión del cristiano en el mundo. Decía san Juan Crisóstomo que si
los cristianos viviéramos el evangelio de verdad, no se necesitaría la
predicación. Bastaría la vida de los cristianos para hacer creíble la vigencia
de Cristo en cada época.
Este objetivo general se
desgrana en seis objetivos específicos que nos ayudarán a no quedarnos en principios
teológicos que parecen abstractos. De la
mano de la exhortación apostólica del Papa Francisco, «Alegraos y Regocijaos»,
invitamos a todos los cristianos a avanzar en el deseo de ser santos estudiando
la exhortación y favoreciendo la formación bíblica y el acompañamiento de
comunidades cristianas y cofradías especialmente en las Cuaresma. Sería el
primer objetivo.
Un segundo objetivo busca
potenciar aún más la corresponsabilidad en las comunidades cristianas renovando
estructuras y potenciando el trabajo en los arciprestazgos y el fomento del
asociacionismo seglar. El tercero pretende revitalizar la familia como iglesia
doméstica, formando grupos de familias, visitándolas en sus casas y ayudándolas
a iniciar en la vida cristiana a sus hijos.
Dada la importancia de los
medios de comunicación y difusión, y el uso que hacemos de ellos en la vida
ordinaria y parroquial (redes sociales, hojas parroquiales, etc.), se pretende,
en el cuarto objetivo, elaborar un plan de comunicación diocesano y difundir la
actividad de las comunidades cristianas y de la diócesis para que llegue a más
destinatarios.
El quinto objetivo se
refiere a la dimensión social de la evangelización y la opción por los pobres,
detectando las situaciones de vulnerabilidad y elaborando un plan de acogida e
integración de los emigrantes en nuestros proyectos pastorales. Finalmente,
queremos, en el sexto objetivo, cuidar y fomentar el discernimiento vocacional
acompañando a las nuevas generaciones en la difícil pero necesaria tarea de descubrir
cuál es el plan de Dios sobre cada uno: matrimonio, vida consagrada,
sacerdocio, vocación misionera. El pasado día 3 de Octubre comenzaba el sínodo
de Obispos en Roma dedicado al tema de la fe de los jóvenes y el discernimiento
vocacional. Esperamos que nos ilumine en esta acción prioritaria de la Iglesia.
Al despedir a la Virgen de
la Fuencisla, como Obispo de Segovia, ponía este plan en sus manos de madre.
Estoy seguro que su ayuda no nos faltará. Espero que las comunidades cristianas
y cada cristiano lo acoja con ilusión y todos arrimemos el hombro. De ello
depende, en gran medida, que Cristo resplandezca en el rostro y la vida de cada
bautizado.
+ César Franco
Obispo de Segovia.
Fuente: Diócesis de Segovia
