COLABORACIÓN DE JUAN CARLOS CARVAJAL PARA ESTE DOMINGO

29 Domingo Tiempo Ordinario (Ciclo B)

MONICIÓN DE ENTRADA

Buenos días, sed bienvenidos a la celebración del Domingo, el día del Señor.

La Eucaristía dominical es el origen y meta de la vida cristiana. Ella es el corazón donde late la vida de la Iglesia. De ella nace todo movimiento de la misión a favor del Evangelio y a ella retorna para que se haga ofrenda espiritual para gloria del Padre.

Hoy, que celebramos la Jornada del Domund, hacemos presente a esa multitud de misioneros que a lo largo del mundo entregan su vida para llevar la salvación de Jesucristo a todos los pueblos.

Dispongámonos a celebrar con fe esta Eucaristía, origen y meta de la misión de la Iglesia.


MONICIÓN A LAS LECTURAS

¡Cuántas veces queremos aprovecharnos del Evangelio! ¡Cuántas, en vez de ser sus servidores, queremos ponerlo a nuestro servicio!

Jesús saca a la luz nuestras pretensiones mundanas respecto al Evangelio y nos confronta con su persona. Quiere que purifiquemos nuestras actitudes y deseemos identificarnos con Él.

Ser misioneros es beber el cáliz de Cristo y estar dispuestos a pasar por el bautismo por el que Él pasó. La lecturas de hoy nos alientan a esta identificación con nuestro Maestro y Señor.

ORACIÓN DE LOS FIELES

A cada petición respondemos: ¡Señor, infunde en nosotros el espíritu de la misión!

- Por los que formamos parte del Pueblo santo de Dios, para que fieles al mandato misionero de Jesús, seamos servidores del Evangelio allí donde nos encontremos.  OREMOS.

- Por los pueblos en donde se persigue a los predicadores del Evangelio, para que promuevan unas leyes respetuosas con las minorías religiosas.  OREMOS.

- Por los misioneros que entregan su vida al servicio de la Buena noticia del Reino, para que el Señor les ilumine en sus obras de solidaridad y en la predicación de su Palabra. OREMOS.

- Por los pueblos que reciben la predicación evangélica, para que se abran a la acción divina de la gracia y experimente el gozo de la salvación de Cristo. OREMOS.

- Por nuestra comunidad parroquial, para que todos sus miembros crezcamos en el espíritu misionero. OREMOS.


ORACIÓN FINAL

Gracias, Padre de bondad
porque nos has hecho partícipes
de la misión evangelizadora
que encomendaste a tu Hijo, Jesús.
Tú nos has unido a Él
y nos has otorgado la gracia de tu Espíritu
para que podemos llevar adelante
la misión de tu Reino.

Padre de misericordia,
¡qué sordos somos a tu llamada!,
¡qué cómodos, para no responder a nuestra vocación!
Ten piedad de nosotros,
ten paciencia con nuestras falta de generosidad
y comprende nuestra debilidad.

¡Oh, buen Jesús!, hermano nuestro,
tomanos de la mano y llévanos en tu compañía.
Que tu auxilio nos ayude
para que allí donde tu Espíritu trabaja por el Reino
allí estemos nosotros cooperando con Él;
y allí donde se necesite manifestar tu nombre
allí encontremos el modo de pronunciarlo
con libertad y lleno de sentido.
Amén.