Audiencia del Papa Francisco a los participantes en el Encuentro de
Dirigentes de las principales Empresas del Sector Petrolífero, del gas natural
y de otras actividades relacionados con la energía
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| El Papa en la Sala Clementina |
“Los invito a ser el núcleo de un grupo de líderes que
imaginan la transición energética global de modo que tenga en cuenta a todos
los pueblos de la tierra, como también a las futuras generaciones, a todas las
especies y los ecosistemas”, lo dijo el Papa Francisco a los participantes en
el Encuentro de Dirigentes de las principales Empresas del Sector Petrolífero,
del gas natural y de otras actividades relacionados con la energía, a quienes
recibió en Audiencia la mañana de este sábado, 9 de junio, en la Sala
Clementina del Vaticano.
En su discurso, el Santo Padre resaltó los temas
abordados durante los dos días de Congreso desarrollados en el Vaticano, tales
como la transición energética y el cuidado de la casa común. “Es muy positivo –
dijo el Pontífice – que aquellos que tienen un rol importante en el orientar
opciones, iniciativas e inversiones en el sector energético tangan la
oportunidad de un provechoso intercambio de opiniones y de conocimientos”.
El desafío de
la energía para todos
El intenso intercambio de información, el movimiento
de personas y de cosas, evidencia el Santo Padre, exige mucha energía, más que
en la época pasada. Muchos ámbitos de nuestra vida están condicionados por la
energía y lamentablemente debemos constatar que aun hoy muchos no tienen acceso
a la electricidad. “De aquí nace el desafío de lograr garantizar una enorme
cantidad de energía necesaria para todos – afirmó el Pontífice – con una
modalidad de aprovechamiento de los recursos que eviten desequilibrios
ambientales y causen un proceso de degradación y contaminación, de la cual la
entera humanidad de hoy y de mañana quedaría gravemente herida”.
No existe una
cantidad “ilimitada” de energía
Es un falso presupuesto, precisó el Papa Francisco,
que exista una cantidad ilimitada de energía y de medios utilizables, y que su
inmediata regeneración sea posible y que los efectos negativos de las
manipulaciones de la naturaleza puedan ser fácilmente absorbidos. “La cuestión
energética – subrayó el Pontífice – se ha convertido por eso en uno de los principales
desafíos, teóricos y prácticos, para la comunidad internacional. De cómo será
administrada dependerá la calidad de la vida y si los conflictos presentes en
diversas áreas del planeta encuentran una fácil solución, o quizás, si estas, a
causa de profundos desequilibrios ambientales y de la penuria de la energía,
encontraran nuevo combustible para alimentarse, quemando estabilidad social y
vidas humanas”.
“La civilización necesita energía, paro el uso de la
energía no debe destruir la civilización”
Es necesario
estrategias a largo plazo
Por ello, señaló el Papa Francisco, es necesario
individuar estrategias globales a largo plazo, que ofrezca seguridad energética
y favorezca de tal modo la estabilidad económica, proteja la salud y el
ambiente y promueva el desarrollo humano integral, estableciendo compromisos
concretos para afrontar el problema de los cambios climáticos.
Somos conscientes que los desafíos por afrontar están
entrelazados, afirmó el Santo Padre, de hecho, si queremos eliminar la pobreza
y el hambre – como se señala en los objetivos del desarrollo sostenible de las
Naciones Unidas – el millón de personas que no disponen hoy de electricidad
debe poder obtenerla de manera accesible. Pero al mismo tiempo es necesario que
tal energía sea limpia, conteniendo el uso sistemático de combustible fósil.
El empeño de la
Comunidad Internacional
En este sentido, el Papa Francisco recordó a los
Dirigentes de las Empresas energéticas que, en diciembre de 2015, 196 Naciones
han negociado y adoptado el Acuerdo de Paris con la firme intención de limitar
el crecimiento del calentamiento global bajo los 2°C respecto a los niveles pre
industriales. Dos años después, las emisiones de CO2 y las concentraciones
atmosféricas debidas al gas-serra son siempre muy altas.
Esto genera una gran preocupación, señaló el Santo
Padre, así como las continuas exploraciones en búsqueda de nuevas reservas de
combustible fósil. “Es por esto que es necesario discutir juntos – afirmó el
Pontífice – industriales, investigadores, científicos, y usuarios, sobre la
transición y la búsqueda de alternativas. “La civilización necesita energía,
paro el uso de la energía no debe destruir la civilización”.
Renato Martínez – Ciudad del Vaticano
Vatican News
