Ve a la fuente
Hola,
buenos días, hoy Joane nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Nos
está predicando los Ejercicios Espirituales un fraile dominico que ha pasado la
mayor parte de su vida dando clases de Biblia. La verdad es que la Biblia me
parece apasionante, me gustaría descubrirla en profundidad, desgranar cada
detalle, cada enseñanza... pero, ¿por dónde empezar?
Una
vez, procuré seguir un calendario para leerla en un año, y ya en febrero me
perdí; en otro momento empecé a ilustrarla desde el Génesis, para que resultase
más visual, y nada...; libros de referencia, estudios que deslumbran... pero no
llegaba a tocar su esencia.
Hace
poco de nuevo me propuse empezar. Cogí una Biblia, marqué los distintos libros
con etiquetas de colores, investigué los mejores métodos para descubrirla
(subrayar, esquemas, paralelos...) y, como nadie me daba respuestas válidas y
prácticas, en el coro la tengo, esperando a ser abierta. Quiero que sea tan,
tan perfecto lo que vaya a hacer con ella, tan estudiado... que revoloteo sin
aterrizar.
Pues
bien, el Padre, como te he dicho... profesor de Biblia. ¡Esta era la mía!
Seguro que me recomendaba un buen libro con grandes comentarios. Le abordé sin
dudarlo después de la meditación:
-Padre,
usted es profesor de Biblia, ¿me podría decir qué libro me puede ayudar con la
Biblia?
-El
Sagrario; es Jesús el que te va a ayudar
Qué
respuesta, ¡y cuántas vueltas había dado! Buscaba seguridades, pero no había
arriesgado a abrirla a la luz de Su mirada; a dejar que sea Él el que me la
explique, el que vaya hablado al corazón.
Ante
las dificultades, muchas veces, tendemos a buscar en primer lugar soluciones
tangibles: una persona que nos escuche, un buscador de internet que dé con
nuestro problema, un libro que nos dé las claves sobre lo que nos ocurre y las
soluciones necesarias...
“El
Sagrario; es Jesús es el que te va a ayudar”, es Jesús el que te va a regalar
la paz que tanto necesitas, el que te va a agarrar fuerte en el próximo paso a
dar, el que te va a dar la respuesta que tanto buscas. No tengas miedo a mirar
tu vida a la luz de Su mirada.
Hoy
el reto del amor es que vayas a la Fuente. Para delante de un Sagrario en algún
momento del día, siéntate, experimenta Su presencia y deja que Él sea el que te
guíe.
VIVE
DE CRISTO
Fuente:
Dominicas de Lerma
