Manteniendo la temperatura
Hola,
buenos días, hoy Lety nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Este
invierno está siendo muy frío; llevábamos por lo menos dos años en que no
bajaban tanto las temperaturas.
El
otro día unos amigos nos regalaron unas camisetas para abrigarnos. Como a mí me
encanta leer todo, miré a ver qué propiedades tenían. Me hizo gracia porque en
el paquete decía que eran “térmicas” y que mantenían “el calor corporal”. La
verdad es que no entendí mucho a qué se referían. Mi abuela me diría que “donde
esté una buena camiseta con felpa dentro, que se quiten esas ‘modernidades’”.
Lo cierto es que parecían más unas camisetas de verano que de invierno.
A
pesar de todo, me lancé a estrenarla, y realmente se produjo lo que decía la
etiqueta: no sentía ni frío ni calor, simplemente mantenía mi temperatura.
Me
impresionó mucho ver cómo las apariencias engañan.
Qué
bien nos vendría para nuestra vida espiritual una camiseta térmica, que
mantenga nuestro calor con el Señor.
Y
esa camiseta térmica es el Amor; sí, no dejar de amar pase lo que pase durante
el día. Tendrás momentos de alegría, de tristeza, de enfado, de risas. Todo
pasa, lo único que permanece y es capaz de mantener tu calor es el Amor.
Jesús
nos dice que lo más difícil es no dejar de Amar. Así lo hizo Él, y le llevó
hasta a dar la vida por ti y por mí. Y al final venció a la muerte con su
Resurrección. Fue el Amor lo que salía del sepulcro vacío.
Pero,
para no dejar de Amar, Jesús estaba sostenido por el Padre. Tú tampoco lo
intentes solo, tu debilidad no te va a dejar. Mira a Jesús y pídele que sea
fuerte en ti para que en el día de hoy no dejes de amar.
Hoy
el reto del amor es que, ante tres situaciones que hoy se te presentarán, no
dejes de amar, pero antes ora a Jesús. Y, después, ama. Experimentarás que tu
camiseta funciona.
VIVE
DE CRISTO
Fuente: Dominicas de Lerma
