La sociedad tiene
necesidad que el derecho a la información sea escrupulosamente respetado junto
al derecho de la dignidad de toda persona humana involucrada en el proceso
informativo
“Deseo
animar a todos ustedes, miembros de la Unión de la Prensa periódica italiana y
de la Federación Italiana de Semanarios Católicos a proseguir su trabajo con
diligencia y confianza; e invito a la sociedad civil y a sus instituciones a
hacer lo posible para que la industria editorial, mediana y pequeña, pueda
desarrollar su cometido insustituible, en defensa de un auténtico pluralismo y
dando voz a la riqueza de las diversas comunidades locales y de sus
territorios”.
Con
estas palabras el Papa Francisco se despidió de los casi 350 miembros de la
Unión de la Prensa periódica italiana y de la Federación Italiana de Semanarios
Católicos, a quienes recibió a mediodía, en la Sala Clementina del Palacio
Apostólico, y que representan a casi tres mil cabeceras y periódicos que editan
o transmiten, tanto en papel como en forma digital, las empresas editoriales o
los entes y asociaciones sin fines de lucro.
Entre
estos miembros se encontraban los representantes de los semanarios diocesanos
inscriptos en la Federación Italiana y que en estos días cumplen cincuenta
años. Y de los cuales el Pontífice afirmó que pueden revelarse instrumentos
útiles de evangelización, es decir, un espacio en el que la vida diocesana
puede expresarse válidamente y los diversos componentes eclesiales logren
dialogar fácilmente.
Además,
durante esta audiencia el Santo Padre les manifestó que su cometido es más bien
una misión entre las más importantes en el mundo de hoy porque permite
informare correctamente y ofrecer a todos una versión de los hechos que sea lo
más adherente posible a la realidad. De ahí que les haya dicho que están
llamados a ser accesibles a un vasto público, de manera que actúen una especie
de mediación entre los conocimientos a disposición de los especialistas y la
concreta posibilidad de una divulgación mayor.
Sí,
porque como les dijo el Papa Bergoglio, su voz, libre y responsable, es
fundamental para el crecimiento de cualquier sociedad que quiera llamarse
democrática, siempre que se asegure el continuo intercambio de ideas y un
debate proficuo basado en datos reales y correctamente referidos.
También,
el Papa Francisco señaló que, la sociedad tiene necesidad que el derecho a la
información sea escrupulosamente respetado junto al derecho de la dignidad de
toda persona humana involucrada en el proceso informativo, sin que nadie sea
dañado en ausencia de reales indicios de responsabilidad. “No es necesario caer
en los ‘pecados de la comunicación’: la desinformación – es decir, decir
solamente una parte – la calumnia, que es sensacionalista, o la difamación,
buscando cosas superadas, viejas, y trayéndolas a luz hoy: son pecados
gravísimos, que dañan el corazón de los periodistas y dañan a la gente”.
Al
concluir este encuentro el Obispo de Roma impartió de corazón su bendición
apostólica a todos los presentes y a sus familias con sus felicitaciones por la
inminente Navidad, a la vez que les pidió que, por favor, no se olviden de
rezar por él.
María
Fernanda Bernasconi – Ciudad del Vaticano
Radio
Vaticano
