Palomitas con amor
Hola,
buenos días, hoy Israel nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Hace
unos días nos hicimos unas palomitas para merendar. Metimos al microondas una
de aquellas bolsitas que vienen preparadas para calentar y, en pocos minutos...
¡pum, pum... pum! Ya estaban listas para comer.
Mirando
desde fuera, me quedé pensativa... Qué impresionante, ¡las palomitas se abren
al calor!
Seguro
que todos alguna vez hemos intentado comernos un grano de maíz duro y seco... y
todos llegamos a la misma conclusión: es imposible comerlo. Está duro, muy
duro, es inmasticable y, además, no tiene el sabor de la palomita, es como si
no tuviera nada que ver.
Sin
embargo, cuando se aplica calor sobre esos granos tan duros, comienza a obrarse
el milagro: uno a uno se abren y se transforman completamente. Toman un sabor y
un color diferente.
Muchas
veces nos encontramos a lo largo de la jornada con alguna persona que parece
que tiene un mal día, que está un poco endurecida, rígida, infranqueable... es
como el maíz duro, que no se puede comer. Sin embargo, cuando una persona está
así, como con barreras, es porque se está defendiendo de algo, aunque sea
inconscientemente.
Ante
esas situaciones, que todos hemos vivido y que también a veces nos ocurren a
nosotros, sólo hay una salida: el amor. Sólo el calor del amor transforma todas
las situaciones, hasta las que puedan parecer más difíciles.
Sí,
porque el que ama, aún cuando el otro está endurecido, le está dando libertad.
Libertad para seguir enfadado o salir de su enfado, pero le está amando así,
como está, y éste, al sentirse amado, termina por rendirse, porque ya no
necesita sus barreras, no necesita defenderse.
El
amor cambia el clima de nuestras relaciones, y es que... ¡el calor del amor
nunca deja indiferente! Nos da la libertad para abrirnos completamente, como
hacen las palomitas.
En
las cartas de san Pablo podemos leer que: “la prueba de que Dios nos ama es que
Cristo, siendo nosotros todavía pecadores, murió por nosotros”. Él no vino a
nosotros porque fuéramos buenos, pues sabía que no lo podíamos ser, sino que,
siendo malos, Cristo nos amó, nos liberó. Y ha derramado su Espíritu en
nosotros para que también nosotros podamos amar a los demás con el amor que
recibimos de Él. Su amor es el que nos hace buenos.
Hoy
el reto del amor es hacer palomitas. Hoy vive desde el amor, ofrece el calor
que tantos a tu alrededor necesitan para poder abrir su corazón. Es fácil
dejarse llevar por una mala contestación, pero, si contestas con amor, poco a
poco se irá abriendo y descubrirás una persona nueva escondida bajo esa
apariencia de dureza. ¡Haz la prueba!
VIVE
DE CRISTO
Pd:
¡Ya está terminado el calendario “VIVE DE CRISTO en 2018”!
(Hablamos
de él en un reto, puedes verlo aquí:
http://dominicaslerma.es/index.php/vivedecristo/retodelamor/1195-hoy-el-reto-del-amor-es-ensenar-al-que-no-sabe.html )
http://dominicaslerma.es/index.php/vivedecristo/retodelamor/1195-hoy-el-reto-del-amor-es-ensenar-al-que-no-sabe.html )
Si
quieres adquirirlo, sólo tienes que escribirnos a este correo
indicando
cuántos calendarios quieres y dándonos una dirección postal a la que enviarlo
(sólo se hacen envíos a España).
El
donativo de cada calendario es de 4,50€, pero, a partir de 5, el donativo es de
4€ por calendario (+ gastos de envío).
Fuente:
Dominicas de Lerma
