A oscuras
Hola,
buenos días, hoy Sión nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
La
zona de las celdas de Comunidad está construida en forma de “L”. En la esquina
hay una imagen muy bonita de la Virgen con el Niño. Una lámpara de la pared la
ilumina directamente, a modo de foco, así que, por la noche, es posible verla
desde cualquier punto del pasillo.
Sin
embargo, ayer, después de Completas, llegué al dormitorio y descubrí que todo
estaba oscuro.
-¡Qué
raro! -me comentó sor Carmen- Se les habrá olvidado venir a encender la luz a
la Virgen...
Y,
a la velocidad del rayo, se acercó y pulsó el interruptor correspondiente. La
oscuridad siguió reinando en el pasillo.
-¡Anda,
se ha fundido la bombilla!
Mientras
guardaba ropa en la habitación de los armarios, vi pasar a sor Puri en
dirección a la imagen. Instantes después, deshacía el camino andado con la
misma noticia: “se ha fundido la bombilla”.
Esta
mañana, cuando aún estaba oscuro, he mirado hacia la Virgen... ¡y me ha brotado
una enorme sonrisa!
Se
ve que alguien no se resistió a dejar a oscuras a María, así que, a sus pies,
bailaba alegremente la llama de una vela. ¡La luz había vencido!
De
pronto descubrí que así actúa el Señor con nosotros. Por muy oscuro que esté
todo, aunque se fundan las bombillas en nuestra alma, ¡Jesucristo nunca se
rinde! Y, aunque tenga que buscar una vela, aunque sea en forma de pequeña
llamita, su luz permanecerá siempre en nuestro corazón: “Yo estaré con vosotros
todos los días...” (Mt 28, 20)
Cristo
se ha comprometido contigo hasta el fondo, ha hecho alianza contigo, ¡ha hecho
una promesa de fidelidad! Pase lo que pase, Él siempre luchará a tu favor.
Ninguna oscuridad podrá apagar el amor que te tiene.
Hoy
el reto del amor es dar luz. Te invito a que hoy, en tu oración, des gracias a
Cristo porque Él jamás se rendirá, permanecerá siempre a tu lado. Lo ha prometido,
¡y su palabra no falla! Y, con esta certeza, hoy acoge con cariño a quien se
siente perdido, desanimado, a quien se ha rendido porque siente que ha fallado.
Igual que el Señor, ¡sé especialista en ofrecer segundas (y terceras, y
cuartas...) oportunidades! No te canses de buscar caminos para que triunfe el
amor. ¡Feliz día!
VIVE
DE CRISTO
Fuente:
Dominicas de Lerma
