Descaradamente simpático
Hola,
buenos días, hoy Sión nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Ayer,
en la iglesia, en un momento de máximo silencio y concentración... ¡apenas pude
contener la risa!
No
te lo vas a creer, pero, es que... ¡mi libro de lectura me estaba sacando la
lengua!
Te
lo digo totalmente en serio. Entre las páginas blancas, salía una lengua rosa
dirigida hacia mí. Si un libro te sacase la lengua, lo mínimo que harías sería
sorprenderte, ¿no?
Bueno,
en realidad se trataba de un post-it rosa que uso a modo de marcapáginas. Tiene
forma de manzana, lo había puesto al revés, ¡y parecía totalmente una lengua!
Definitivamente,
Cristo quiso robarme una sonrisa. ¿Y acaso no hacemos nosotros también
"tonterías" por sacar la sonrisa de un bebé? ¿No somos capaces de
locuras por hacer reír a los que queremos?
Y,
cuando lo conseguimos, cuando robamos esas preciadas sonrisas, ¡se nos pega!
¡Sonreímos por contagio! Y si esto nos pasa a nosotros, ¡cuanto más a Cristo!
¿Te
imaginas la sonrisa de Jesús? ¿Cómo sería su rostro cuando veía sonreír a los
discípulos o a María? ¡Pues así sigue siendo cuando te ve sonreír a ti!
El
amor se ensancha cuando ve feliz a la persona amada. Y Cristo lo da todo por
ti, por que seas feliz. Él ha derramado toda su sangre por ti, ha resucitado y
vive contigo cada instante de tu día. Él siempre luchará a tu favor... y te
regala mil detalles en tu jornada, mendigando tan sólo una sonrisa.
Hoy
el reto del amor es robar sonrisas. Pero, antes de eso, te invito a
"dejarte robar": pídele a Cristo unos ojos nuevos para ver todas las
cosas con las que quiere sorprenderte, ¡que hoy tu sonrisa hacia Él sea tu
acción de gracias! Y, a lo largo del día haz una cosa inesperada y
extraordinaria para sorprender a alguien. Puede ser preparar un postre, dejar
un mensaje de cariño en el volante del coche... ¡o saludar a los niños con una
guerra de cosquillas! Te aseguro que hoy tendrás muchas sonrisas para regalarle
al Señor. ¡Feliz día!
VIVE
DE CRISTO
Fuente: Dominicas de Lerma