Este tipo de hechos
también se han producido en otras diócesis y responden a un modo de
actuación ya conocido, con el fin de poder extorsionar a los sacerdotes
La
policía de España arrestó a una mujer y a su hijo por presuntamente haber
extorsionado a un sacerdote de Almería que se vio obligado a pagarles 55 mil
euros, alrededor de 64 mil dólares, para que evitara ser denunciado por abuso
sexual hacia el menor.
Según
el Juzgado de Instrucción número tres de Almería, el presbítero ya había
denunciado una presunta extorsión por parte de la madre el 20 de junio de 2017.
Aunque
negó el abuso sexual al joven de 18 años, el sacerdote dijo que “realizó al
menos, 14 pagos en metálico y consiguió que la mujer firmara recibos con las
cantidades percibidas” entre los años 2015 y 2017, según informó el diario
local La Voz de Almería.
El
diario indicó que, para poder realizar los pagos de la presunta extorsión, el
sacerdote tuvo que vender un inmueble que poseía en la capital. También se
reveló que los acusados cuentan con antecedentes por delitos contra el
patrimonio.
El
pasado jueves 20 de julio, la Diócesis de Almería, a través de un comunicado,
“lamentó los hechos de esta naturaleza” y prestó su “apoyo moral” al sacerdote ante
“una lamentable extorsión”.
“El
sacerdote, en razón del ejercicio de su ministerio pastoral, con preocupación
por las personas necesitadas, ha actuado con voluntad de ayudar a un joven y a
su madre, ambos de nacionalidad rumana que, de solicitar ayuda,
pasaron a extorsionar deliberadamente al sacerdote, con amenazas de acusarle
públicamente de conducta indebida”, indicó la Diócesis.
El
Obispado de Almería aseveró que los hechos se remontan a 2015, “cuando el joven
se acercó a la parroquia pidiendo limosna, fue atendido y, una vez lograda la
confianza del sacerdote, introdujo pocos días después a su madre, dando lugar a
la extorsión”.
Finalmente,
se reconoció que este tipo de hechos también se han producido en otras
diócesis, “como son los casos sucedidos en parroquias de Navarra, Guipúzcoa y
Extremadura, y responden a un modo de actuación ya conocido, con el
fin de poder extorsionar a los sacerdotes”.
Fuente:
ACI Prensa
