Papa Francisco en Santa Marta: esa manera
de pensar, ver y actuar es «egoísta». Hay que estar lejos de la mundanidad, de
las «estupideces del mundo» y «pertenecer solo a Dios»
Siempre
hay que superar y derrotar tanto el egoísmo como esa manera de pensar y de
actuar que juzga mal siempre. Papa Francisco dijo no a los cristianos que
condenan constantemente.
En la homilía de esta mañana, 20 de enero de 2017, en
la Capilla de la Casa Santa Marta, el Pontífice subrayó que la nueva alianza
que hace el Señor con el hombre en Jesucristo renueva los corazones y cambia
las mentalidades, según indicó la Radio Vaticana.
Papa Francisco reflexionó
sobre la Primera Lectura de hoy, un pasaje de la Carta a los Hebreos que se
basa en la recreación que Dios lleva a cabo en Jesucristo. El Señor renueva
todo, «desde la raíz, no solo en la apariencia. Esta alianza nueva tiene sus características».
Son estas, según el Papa
argentino. Francisco propuso el ejemplo de una obra a la que un arquitecto
puede mirar de modo frío, con envidia o con una actitud de alegría y “de
benevolencia”.
«La nueva alianza nos cambia
el corazón y nos hace ver la ley del Señor con este nuevo corazón, con esta
nueva mente. Pensemos en los Doctores de la Ley que perseguían a Jesús. Estos
hacían todo, todo lo que estaba prescrito por la Ley. Tenían el derecho en su
mano, todo, todo, todo. Pero su mentalidad era una mentalidad alejada de Dios.
Era una mentalidad egoísta, centrada en ellos mismos: su corazón era un corazón
que condenaba, siempre condenando. La Nueva Alianza nos cambia el corazón y nos
cambia la mente. Hay un cambio de mentalidad».
El Señor, añadió el Obispo de
Roma, «sigue adelante» y nos asegura que perdonará las iniquidades y que
olvidará nuestros pecados. «Y a veces –comentó– a mí me gusta pensar un
poco bromeando con el Señor: ‘¡Tú no tienes buena memoria!’». «Es –dijo– la
debilidad de Dios. Cuando Dios perdona, se olvida».
«Él olvida —recordó Papa
Francisco—, porque perdona. Ante un corazón arrepentido, perdona y olvida: ‘Yo
olvidaré, no recordaré sus pecados’. Pero también esto es una invitación a no
hacer recordar al Señor los pecados, es decir a no pecar más: ‘Tú me has
perdonado, tú has olvidado, pero yo debo…’. Un cambio de vida. Nueva Alianza:
me renueva y me hace cambiar la vida, no sólo la mentalidad y el corazón, sino
la vida. Vivir así: sin pecado, lejos del pecado. Ésta es la recreación. Así el
Señor nos recrea a todos nosotros».
En fin, el Papa dirigió su
atención a otro rasgo, el «cambio de pertenencia». Nosotros, recordó,
pertenecemos a Dios, «los demás dioses no existen», «son estupideces». «Cambio
de mentalidad», por lo tanto, «cambio de corazón, cambio de vida y cambio de
pertenencia». Y ésta, insistió, es la recreación que el Señor hace mejor que
con la primera creación. De ahí su invitación a pedir al Señor que vayamos en
esta alianza «de ser fieles».
«El sello de esta alianza, de
esta fidelidad —concluyó el Papa—, es ser fiel a este trabajo que el Señor hace
para cambiarnos la mentalidad, para cambiarnos el corazón. Los profetas decían:
‘Pero el Señor cambiará tu corazón de piedra en corazón de carne’. Cambiar el
corazón, cambiar la vida, no pecar más o no hacer recordar al Señor lo que ha
olvidado con nuestros pecados de hoy y cambiar la pertenencia: jamás pertenecer
a la mundanidad, al espíritu del mundo, a las estupideces del mundo, sólo al
Señor».
DOMENICO AGASSO
JR.
CIUDAD DEL VATICANO
Fuente: Vatican Insider
