El Papa ha iniciado su visita precisamente por la escuela, donde se ha reunido con un centenar de alumnos jóvenes, y ha rezado después con un con un grupo de personas
Cuando nadie lo esperaba, pero en la significativa
fecha de la fiesta de San Francisco, el Papa se ha presentado por sorpresa en Amatrice este martes a las nueve y
diez de la mañana para reunirse con las familias de las víctimas del terremoto, los heridos y las personas que
han perdido sus casas y sus empleos.
A los
primeros que le saludaron les ha dicho: “Estoy aquí solo para deciros que me
siento cercano a vosotros. Nada más. Cercanía y oración”.
Había
decidido hacerlo de ese modo para que los familiares de las víctimas, los
heridos y los demás damnificados por el terremoto del pasado 24 de agosto
ocupasen el centro de la atención.
El Papa
ha iniciado su visita precisamente por la escuela, donde se ha reunido con un
centenar de alumnos jóvenes, y ha rezado después con un con un grupo de
personas.
Le
acompaña en su recorrido –que incluye la “zona roja”, cerrada por motivos de
seguridad- el obispo de Rieti, Domenico Pompili, con quien ha hablado por
teléfono prácticamente cada día desde la noche de la tragedia.
Francisco
envió al día siguiente parte de los bomberos del Vaticano para excavar en los
escombros en busca de supervivientes y también un grupo de gendarmes del
Vaticano para ayudar a sus colegas italianos en la protección de las tiendas,
impedir saqueos en casas semidestruidas, etc.
El Papa
anunció enseguida que visitaría Amatrice, pero solo cuando su presencia no
entorpeciese las tareas de rescate y no complicase la situación mientras las
necesidades materiales fuesen las prioritarias.
Fuente: ABC
