Por qué la OMS propone
aplicar impuestos a las bebidas azucaradas
Los datos son
preocupantes: uno de cada tres adultos en todo el mundo tiene sobrepeso y la
prevalencia de la obesidad se ha duplicado desde 1980. La situación es seria
especialmente entre los más jóvenes: en 15 años, el número de niños de menos de
cinco años obesos o con sobrepeso ha aumentado y hoy son 41 millones. Para la
Organización Mundial de la Salud (OMS) estamos ante una epidemia de obesidad de
proporciones globales provocada por el elevado consumo de grasas y azúcares y
por un estilo de vida demasiado sedentario.
Otro efecto del
consumo de azúcares y del sedentarismo es el avance de la diabetes,
que cada año mata a 1,5 millones de personas, mientras que otras 2,2 millones
de personas mueren por los altos niveles de glucosa en la sangre.
Ante este
avance, la OMS propone una acción drástica: establecer un alto impuesto
del 20 por ciento sobre las bebidas azucaradas para así reducir la epidemia de
obesidad y diabetes que afecta a cientos de millones de personas.
Según la
organización, un impuesto del 20 por ciento puede conseguir una reducción
similar del consumo de estas sustancias, según un informe elaborado por
expertos de la OMS.
El tema es que
hay muchas personas, frecuentemente niños, acostumbrados a utilizar bebidas
azucaradas a lo largo de todo el día, y también durante las comidas facilitando
el aumento de peso y desembocando con frecuencia en la obesidad.
El llamamiento
de la OMS se produjo la semana pasada, coincidiendo con la publicación
de un estudio liderado por investigadores en EE UU según el cual Coca-Cola
y Pepsi han aportado decenas de millones de dólares a organizaciones de salud
para lavar su imagen y restar apoyos a las leyes que quieren
establecer impuestos sobre estas sustancias.
En nuestras
dietas no hay necesidad de azúcar, que están presentes en los alimentos que
consumimos, en especial frutas.
Sin embargo, una
sola lata de refresco convencional contiene más del 100 por ciento de
todos los azúcares libres considerados óptimos para un día, más o menos unos
40 gramos de azúcar.
Los expertos
sugieren consumir azúcares libres por debajo del 10 por ciento de sus
necesidades energéticas globales (un terrón por día) y que se baje a menos
del 5 por ciento para obtener beneficios adicionales para su salud (medio
terrón).
Los azúcares
libres engloban la glucosa, la fructosa o el azúcar de mesa que se añaden
artificialmente a las bebidas y las comidas, así como los que están de forma
natural en productos como la miel o los zumos.
“El consumo de
azúcares libres, incluidas las bebidas azucaradas, es uno de los principales
factores del incremento global de personas que sufren obesidad y diabetes”, ha declarado Douglas Bettcher, director de Prevención de Enfermedades no
Infecciosas de la OMS.
“Si los
gobiernos ponen impuestos a productos como las bebidas azucaradas, pueden
reducir el sufrimiento y salvar vidas”, asegura.
Por otro lado,
la OMS subraya que lo que se recaba de estos impuestos se puede utilizar para
reducir el costo del tratamiento de esas enfermedades y financiar políticas de
promoción de la salud.
Artículo originalmente publicado por Ciudad Nueva
Fuente: Aleteia
