En
una recordada entrevista al diario argentino “La Voz del Pueblo”, el Papa
Francisco contó una serie de cosas que eran poco o nada conocidas sobre su vida
1. No ve
televisión
“Televisión no
veo desde el año 1990 (se toma el tiempo para responder). Es una promesa que le
hice a la Virgen del Carmen en la noche del 15 de julio de
1990”.
2. Solo
lee un diario
“Diario leo solamente uno, La Repubblica,
que es un diario para sectores medios. Lo hago a la mañana y no me lleva más de
10 minutos ojearlo”.
"Nada". Así respondió cuando le preguntaron si navega en Internet.
4. Nunca
ha visto jugar a Messi
Nunca ha visto
jugar al famoso crack del Barcelona Lionel Messi. Cuando le preguntaron si como
Papa se considera un Messi (delantero) o un Mascherano (defensa de la
selección argentina), Francisco reveló que no ve fútbol y solo conoce a Messi
porque lo visitó en el Vaticano. "Messi vino dos veces acá y nada más, no
lo he visto (jugar)”.
5. Sigue
al San Lorenzo a través de un guardia suizo
Nunca dejó de ser
hincha del San Lorenzo, equipo argentino actual campeón de la Copa Libertadores,
pero no ve los partidos de su equipo porque no ve televisión. Sin embargo
se mantiene al tanto de la liga argentina gracias a "un guardia suizo que
todas las semanas me deja los resultados y cómo va en la tabla”.
6. Duerme
6 horas en las noches y lee antes de dormir
“Tengo un sueño
tan profundo que me tiro en la cama y me quedo dormido. Duermo seis horas.
Normalmente a las nueve estoy en la cama y leo hasta casi las diez, cuando me
empieza a lagrimear un ojo apago la luz y ahí quedé hasta las cuatro que me
despierto solo, es el reloj biológico". Actualmente lee un libro
"sobre San Silvano del Monte Athos, un gran maestro espiritual".
7. Hace
siesta
Dormir seis horas
no bastan. “Después necesito la siesta. Tengo que dormir de 40 minutos a una
hora, ahí me saco los zapatos y me tiro en la cama. Y también duermo
profundamente, y también me despierto solo. Los días que no duermo la siesta lo
siento”.
8. No
llora en público
“Públicamente no
lloro. Me pasó dos veces que estuve al límite, pero me pude frenar a tiempo.
Estaba demasiado conmovido, incluso hubo algunas lágrimas que se escaparon,
pero me hice el tonto y después de un rato me pasé la mano por la cara”.
“Recuerdo una, la otra no. La que me acuerdo tuvo que ver con la persecución de
los cristianos en Irak. Estaba hablando de eso y me conmoví profundamente"
al "pensar en los chicos”.
9. Necesita
estar con la gente
“No puedo vivir
sin gente, no sirvo para monje, por eso me quedé a vivir acá en esta casa (en
la residencia de Santa Marta). Esta es una casa de huéspedes, hay 210 piezas,
vivimos 40 personas que trabajamos en la Santa
Sede y los otros son
huéspedes, obispos, curas, laicos, que pasan y se hospedan acá. Y eso a mí me
hace muy bien. Venir aquí, comer en el comedor, donde está toda la gente, tener
la misa ésa donde cuatro días a la semana
viene gente de afuera, de las parroquias… Me gusta mucho eso. Yo me hice cura
para estar con la gente. Doy gracias a Dios que eso no se me haya ido”.
10. Se
considera ciudadano "de alma"
El Papa asegura
que "siempre
fui callejero. De cardenal me encantaba caminar por la calle, ir en colectivo,
subte. La ciudad me encanta, soy ciudadano de alma" y explica que "en
el campo no podría vivir”. Tal vez por eso aún añora salir a la calle sin
preocupaciones. "Eso sí lo añoro, la tranquilidad de caminar por las
calles. O ir a una pizzería a comer una buena pizza”.
Fuente: ACI Prensa
