En la
presentación de su nueva campaña, la presidenta de esta ONGD católica ha
denunciado que en España se tiran 1.300 millones de kilos de alimentos al año
Manos
Unidas ha presentado este miércoles en Madrid su nueva campaña “Plántale cara
al hambre: siembra”. Su finalidad es que los ciudadanos se sumen a
la lucha contra la pobreza, que afecta a 800 millones de personas en el mundo,
abordando las causas que la provocan, como el mal uso de los recursos o el
sistema económico que prima el beneficio.
“Parece contrario a la lógica, a la ética
y a la moral que una de cada nueve personas en la tierra pase hambre mientras
se desperdicia un tercio de los alimentos en el mundo”, ha asegurado la
presidenta de esta ONGD católica, Soledad Suárez, quien ha recordado que en
España se tiran 1.300 millones de kilos de alimentos al año.
Manos Unidas va a destinar 11 millones de
euros a la lucha contra el hambre, ha anunciado Suárez, quien ha destacado que
la entidad aumentó sus ingresos en 2015 un 4,7 por ciento, hasta los 45,1
millones, gracias al incremento de las donaciones privadas, que beneficiaron a
más de 2,8 millones de personas.
Esta religiosa española dirige el
Instituto Uzima en la localidad de Kanzenze, en la República Democrática del
Congo, donde también gestiona, junto a otras misioneras de la Congregación
Pureza de María, el hospital general y una escuela de infantil y primaria.
Para sembrar necesitamos semillas, agua y
tierra, ha apuntado Braquehais. Pero sobre todo, ha añadido, “hacen falta
capacidades y la educación es la llave del desarrollo”.
En este sentido, los proyectos de Manos
Unidas incluyen la creación de huertos, la canalización y el abastecimiento del
agua, facilitar el acceso a la tierra y reforzar la capacidad de los pueblos a
través de microcréditos, ha explicado.
Otro ejemplo del trabajo de esta entidad
lo ha descrito el cirujano guatemalteco Carlos Arriola, dedicado a combatir la
desnutrición crónica infantil en la región de Jocotán, donde la sufren un 72
por ciento de la población.
“La desnutrición crónica provoca menos
retención escolar, menos productividad, propensión a adquirir enfermedades y
efectos irreversibles durante toda la vida”, ha advertido Arriola, quien ha
denunciado que esta situación se perpetúa generación tras generación y con ella
“el ciclo humano de la pobreza”.
Con la presentación de esta mañana, Manos
Unidas ha lanzado oficialmente su nueva campaña anual, que prevé varios eventos
en torno al próximo 14 de febrero, cuando se celebrará en toda la geografía
española su Jornada Nacional.
La campaña número 57 marca el inicio de
un nuevo trienio de lucha contra el hambre (2016-2018) en el que la ONGD
católica “trabajará para dar respuesta a las causas y problemas que provocan el
hambre en el mundo desde una triple perspectiva: el mal uso de los recursos
alimentarios y energéticos; un sistema económico internacional que prima el
beneficio y excluye a los débiles y unos estilos de vida y consumo que aumentan
la vulnerabilidad y la exclusión”.
Para Manos Unidas, “solucionar el
problema del hambre pasa por acompañar a los más pobres y reforzar el derecho a
la alimentación de los pequeños productores, contribuir al cambio hacia unos
sistemas alimentarios más justos y educar para una vida solidaria y
sostenible”.
La entidad trabaja para apoyar a los
pueblos del Sur en su desarrollo y en la sensibilización de la población española.
Sus ingresos provienen, en un 87,1 por ciento, de fuentes privadas y en un 12,9
por ciento del sector público.
Su misión es luchar contra el hambre, la
deficiente nutrición, la miseria, la enfermedad, el subdesarrollo y la falta de
instrucción; y trabajar para erradicar las causas estructurales que las
producen: la injusticia, el desigual reparto de los bienes y las oportunidades
entre las personas y los pueblos, la ignorancia, los prejuicios, la
insolidaridad, la indiferencia y la crisis de valores humanos y cristianos.
Esta ONGD católica financia proyectos de
desarrollo agrícola, sanitario, educativo, social y de promoción de la mujer,
con el objetivo de ayudar al desarrollo integral de las personas en los países
del Tercer Mundo. Además, atiende a poblaciones en situación de emergencia y de
ayuda humanitaria en catástrofes y en otras circunstancias que así lo
requieran.
Manos Unidas define el desarrollo como un
proceso que debe llevar a transformaciones y cambios sociales tanto en el Norte
como en el Sur, de forma que se alcancen condiciones de vida digna para todas
las personas. Los proyectos nacen de las necesidades que siente la población de
los países más empobrecidos, y son una herramienta para favorecer el desarrollo
de los pueblos, su educación, alimentación, atención sanitaria, etc. En
definitiva, contribuyen a la erradicación de la pobreza.
Desde hace más de 50 años, el segundo
domingo de febrero la colecta que se realiza en cada parroquia de España, está
destinada a esta organización, su misión y proyectos. Tanto la sede de los
Servicios Centrales como sus 71 delegaciones están ubicadas en este país.
Fuente: Manos Unidas
