En que se declara el primer verso de la primera
canción y se comienza a explicar esta noche oscura
1. Esta noche, que decimos ser la contemplación,
dos maneras de tinieblas causa en los espirituales o purgaciones, según las dos
partes del hombre, conviene a saber, sensitiva y espiritual.
Y así, la una noche o purgación será sensitiva, con
que se purga el alma según el sentido, acomodándolo al espíritu; y la otra es
noche o purgación espiritual, con que se purga y desnuda el alma según el
espíritu, acomodándole y disponiéndole para la unión de amor con Dios. La
sensitiva es común y que acaece a muchos, y éstos son los principiantes, de la
cual trataremos primero; la espiritual es de muy pocos, y éstos ya de los
ejercitados y aprovechados, de que trataremos después.
3. Pues, como el estilo que llevan los
principiantes en el camino de Dios es bajo y que frisa mucho con su propio amor
y gusto, como arriba queda dado a entender, queriendo Dios llevarlos adelante,
y sacarlos de este bajo modo de amor a más alto grado de amor de Dios y
librarlos de bajo ejercicio del sentido y discurso, con que tan tasadamente y
con tantos inconvenientes, como habemos dicho, andan buscando a Dios, y
ponerlos en el ejercicio de espíritu, en que más abundantemente y más libres de
imperfecciones pueden comunicarse con Dios; ya que se han ejercitado algún
tiempo en el camino de la virtud, perseverando en meditación y oración, en que
con el sabor y gusto que allí han hallado se han desaficionado de las cosas del
mundo y cobrado algunas espirituales fuerzas en Dios, con que tienen algo
refrenados los apetitos de las criaturas, con que podrán sufrir por Dios un
poco de carga y sequedad sin volver atrás, al mejor tiempo, cuando más a sabor
y gusto andan en estos ejercicios espirituales, y cuando más claro a su parecer
les luce el sol de los divinos favores, oscuréceles Dios toda esta luz y
ciérrales la puerta y manantial de la dulce agua espiritual que andaban
gustando en Dios todas las veces y todo el tiempo que ellos querían; porque,
como eran flacos y tiernos, no había puerta cerrada para éstos, como dice san
Juan en el Apocalipsis (3, 8).
Y así, los deja tan a oscuras que no saben dónde
ir con el sentido de la imaginación y el discurso, porque no pueden dar un paso
en meditar como antes solían, anegado ya el sentido interior en estas noches, y
déjalos tan a secas que no solo no hallan jugo y gusto en las cosas
espirituales y buenos ejercicios en que solían ellos hallar sus deleites y
gustos, mas, en lugar de esto, hallan por el contrario sinsabor y amargura en
las dichas cosas; porque, como he dicho, sintiéndolos ya Dios aquí algo
crecidillos, para que se fortalezcan y salgan de mantillas los desarrima del
dulce pecho y, abajándolos de sus brazos, los veza a andar por sus pies; en lo
cual sienten ellos gran novedad porque se les ha vuelto todo al revés.
4. Esto a la gente recogida comúnmente acaece más
en breve, después que comienzan, que a los demás, por cuanto están más libres
de ocasiones para volver atrás y reformar más presto los apetitos de las cosas
del siglo, que es lo que se requiere para comenzar a entrar en esta dichosa
noche del sentido. Ordinariamente no pasa mucho tiempo, después que comienzan,
en entrar en esta noche del sentido; y todos los más entran en ella, porque
comúnmente les verán caer en estas sequedades.
5. De esta manera de purgación sensitiva, por ser
tan común, podríamos traer aquí grande número de autoridades de la Escritura
divina, donde a cada paso, particularmente en los Salmos y en los Profetas, se
hallan muchas. Por tanto, no quiero en esto gastar tiempo, porque el que allí
no las supiere mirar, bastarle ha la común experiencia que de ella se tiene.
Fuente: Mercaba
