El lunes 14, fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, se realizará por la mañana el acto de hermanamiento entre la Basílica del Santo Sepulcro y el Santuario de Santo Toribio de Liébana
![]() |
| El lignum crucis de Sto. Toribio de Liebana (España) |
La Basílica del Santo Sepulcro de Jerusalén y el Santuario de
Santo Toribio de Liébana, donde se custodia la mayor reliquia de la cruz de
Cristo, quedarán hermanados el 14 de septiembre, fiesta de la Exaltación
de la Santa Cruz.
El acto de hermanamiento tendrá como testigo de excepción al
custodio general de Tierra Santa, P. Francesco Pielpo, OFM, que viajará a la
Diócesis de Santander, donde ofrecerá su testimonio en diferentes lugares
durante su estancia en España.
El P. Pielpo tiene previsto acudir a las parroquias de
Colindres, dedicada a Nuestra Señora del Carmen y de San Vicente de la
Barquera, desde cuyo santuario parte el Camino Lebaniego. Será los días 11 y 12
de septiembre y en ambos lugares celebrará la Misa.
El domingo 13 de septiembre, el custodio de Tierra Santa
presidirá la Misa del mediodía en la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción,
en Santander, donde ofrecerá su testimonio por la tarde antes de sumarse al
rezo de vísperas en el templo.
El lunes 14, fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, se
realizará por la mañana el acto de hermanamiento entre la Basílica del Santo
Sepulcro y el Santuario de Santo Toribio de Liébana, donde el Obispo de
Santander, Mons. Arturo Ros, presidirá la Misa.
Aunque la figura del hermanamiento entre santuarios no está
regulada por el Código de Derecho Canónico, sí es habitual que centros de
espiritualidad católica realicen este tipo de acuerdos sobre los que se
desarrolla una vinculación especial.
Así, se establecen intercambios espirituales, como la
celebración de Misas en fechas determinadas, se puede iniciar una colaboración
pastoral o la promoción mutua de la historia y características propias de cada
uno de los lugares. Así lo han hecho, por ejemplo, los santuarios de Guadalupe
en México y España.
El Monasterio de Santo Toribio de Liébana es uno de los cinco
lugares santos de la Iglesia Católica junto a Jerusalén, Roma, Santiago de
Compostela y Caravaca de la Cruz, y se encontraba en un estado ruinoso después
de años de abandono tras el proceso expropiador del siglo XIX, conocido como
Desamortización de Mendizábal, y la Guerra Civil española (1936-1939).
A petición de Mons. José Eguino y Trecu, Obispo de
Santander, los franciscanos se hicieron cargo del lugar en 1961. Primero asumió
la tarea la Provincia Franciscana de Aránzazu, pero la falta de vocaciones y la
alta edad media de los frailes que aún la componen llevó a su superior
provincial a anunciar su abandono para 2025.
Tras unos meses de incertidumbre, el 14 de septiembre de 2025
fueron presentados en el Santuario tres nuevos frailes, procedentes de México:
fray Rafael Rizo, como superior, y fray Felipe Álvarez, que se dedica con
especial cuidado a las parroquias encomendadas en la zona; y un hermano
lego, fray José de Jesús Rodríguez, dedicado como sacristán a
procurar que el santuario luzca de tal forma que permita a los peregrinos la
mejor experiencia espiritual.
Por Nicolás de Cárdenas
Fuente: ACI Prensa
