FÁTIMA Y LA PROCESIÓN DE LAS ANTORCHAS

Procesión de las antorchas en Fátima. Dominio público

Desde febrero del año 2025 se realiza todos los días en el Santuario de Fátima la procesión de las antorchas. Debido a la presencia regular de grupos de peregrinos en el Rosario de las 21:30 horas, el santuario decidió que la virgen salga por la explanada del santuario todas las noches, si la climatología no lo impide.

El pasado 8 de agosto, festividad de Santo Domingo de Guzmán, numerosos grupos de peregrinos de España, Italia, Eslovaquia y países de Asia se congregaron esa noche para rezarle a la Virgen. Antes del rezo del rosario, un grupo de una parroquia de la archidiócesis de Valencia celebró la misa en la capelinha.

Es alrededor de las nueve de la noche cuando la explanada empieza a llenarse. Sí, también un día cualquiera de agosto. Varios centenares de personas, antorcha encendida en mano, se unieron para rezar el rosario como cada noche ocurre en el santuario. Portugués, español, italiano y eslovaco fueron algunos de los idiomas en los que se rezaron ese día los misterios.

Es al terminar las letanías, cuando un grupo de peregrinos aparece por la capelinha con la virgen de Fátima que procesiona a hombros. Los voluntarios son llamados en el segundo misterio por la organización del santuario para recibir las indicaciones pertinentes de los responsables de seguridad y protocolo del santuario para que salga todo según lo previsto.

Esa noche, la virgen recorrió la explanada del santuario durante un buen tramo a hombros de un buen grupo de peregrinos españoles llegados de diversas ciudades que se turnaron para procesionar. Además, también participó un obispo de Sierra Leona, monseñor Henry Aruna, obispo de la diócesis de Kenema. Al término de la procesión, en conversación con Religión Confidencial, confesó que era la primera vez en su vida que pisaba el santuario de Fátima. Con emoción, relató su alegría por haber tenido la suerte de poder haber presidido junto a la talla de la virgen de Fátima el rezo del rosario y de haber participado en la tradicional y siempre bella procesión de las antorchas.

Fuente: Religión Confidencial