“Dios no permanece lejos del sufrimiento humano”
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| Agentes de emergencias tratan de apagar el fuego en Almería (España). Crédito: Junta de Andalucía |
El Obispo de
Almería (España), Mons. Antonio Gómez Cantero, envió sus condolencias a los
familiares y amigos de los al menos 12 fallecidos en el curso de un incendio
declarado el miércoles 8 de julio en el municipio de Los Gallardos.
Algunos de los
fallecidos a causa del fuego se vieron sorprendidos en el interior de sus
vehículos mientras trataban de huir de las llamas por un camino alternativo
señalizado por los servicios de emergencias que se convirtió en un destino sin
salida.
Al menos cuatro
personas fueron trasladadas en helicóptero a centros hospitalarios para ser
atendidas de quemaduras de gravedad, mientras que se busca a unas 23 personas
desaparecidas.
En su mensaje, Mons. Cantero afirma que “el corazón se
nos ha encogido al conocer la tragedia del incendio”, añadiendo que “no hay
palabras que puedan aliviar un dolor tan inmenso. Solo queda el silencio, la
oración y la cercanía”.
“Quiero hacer
llegar mi abrazo más sincero a las familias de los fallecidos, a quienes
esperan noticias de sus seres queridos, a los heridos y, de manera especial, a
los vecinos de Bédar y Los Gallardos, que viven estas horas con una angustia
difícil de expresar”, añade en el mensaje.
“Dios no
permanece lejos del sufrimiento humano”
El prelado
ofrece además palabras de esperanza cristiana en medio de la tragedia: “Cuando
la muerte irrumpe de forma tan cruel, la fe no elimina las lágrimas y el dolor,
pero nos sostiene para no perder la esperanza”.
“Creemos que
Dios no permanece lejos del sufrimiento humano, sino que lo abraza y camina con
nosotros en las noches más oscuras. Él conoce cada nombre, cada historia y cada
vida truncada”, añade Mons. Gómez.
Por último, el
Obispo de Almería pidió a las comunidades cristianas de la diócesis “que recen
por las víctimas, por sus familias y por quienes están trabajando sin descanso
en las labores de auxilio y atención”, invocando a Santa María, Madre del
Consuelo, para que “nos sostenga ante la tragedia y el dolor y nos ayude a
todos a ser instrumentos de cercanía, ayuda y esperanza”.
Por Nicolás de
Cárdenas
Fuente: ACI
Prensa
