MÁS DE 5.000 CRISTIANOS HAN SIDO ASESINADOS O SECUESTRADOS EN NIGERIA SOLO EN EL PRIMER SEMESTRE DE 2026

A las preocupantes cifras se suman alrededor de 300 iglesias destruidas en las persecuciones contra los creyentes
Imagen creada por IA que refleja la situación de los cristianos
perseguidos en Nigeria. 
Ministerio de Defensa. Dominio público

Solo en el primer trimestre de 2026, más 5.000 cristianos han sido asesinados o secuestrados en Nigeria. Los datos, proporcionados por la Sociedad Internacional para Libertades Civiles y el Estado de Derecho (Intersociety) y por la Agencia Fides, vuelven a mostrar la preocupante realidad que viven los católicos en el país africano.

Según los registros, al menos 2.550 cristianos murieron de forma violenta en ataques perpetrados por grupos armados e islamistas radicales, y otros 2.800 fueron privados de su libertad. Además, aproximadamente 300 iglesias fueron atacadas y destruidas.

Graves torturas en los asesinatos más recientes

La archidiócesis de Kaduna ha confirmado en los últimos días la muerte de 5 personas. Entre ellas se encontraba Víctor Paul, catequista católico secuestrado en su vivienda en el distrito de Kagarko. «Víctor Paul era considerado el colaborador de los sacerdotes de la comunidad, tanto por los católicos como por los bautistas», relata el padre Linus Bobai, párroco de San José de Kutaho.

El catequista había sido secuestrado junto con su esposa embarazada, su hijo -que posteriormente fue asesinado- y otras treinta personas durante un ataque terrorista perpetrado el 9 de febrero de 2026 contra las comunidades de Kutaho y Kugur, en el noreste de Nigeria.

El padre Christian Okewu Emmanuel, canciller de la archidiócesis de Kaduna, declaró en un comunicado que Paul fue sometido a graves torturas y dejado a morir de hambre, mientras que las otras víctimas fueron brutalmente asesinadas por sus captores.

«La mayor parte de nuestra comunidad y de los fieles de la parroquia sigue profundamente conmocionada. (...) Lo único que hemos podido hacer es organizar su sepultura», comentaba el padre Linus, quien describía así la preocupante realidad que vive Nigeria: «Toda la comunidad está desanimada, pero permanecemos unidos en la oración, pidiendo a Dios que nos conceda consuelo y fortaleza. Como cristianos, creemos que Dios conoce el porqué de todo lo que ha sucedido. No queremos culpar a nadie; más bien, ponemos todo en sus manos. Rezamos para que Dios toque el corazón de quienes han causado tanto dolor y tanto sufrimiento a nuestra comunidad».

Un 2026 muy sangriento

Este último acto de violencia culmina un semestre muy sangriento para los más de 100 millones de cristianos nigerianos (un 46% de la población). Ya el año arrancó con un secuestro masivo en la comunidad de Kurmin Wali, en el Estado de Kaduna. El 18 de enero varios grupos armados irrumpieron durante la celebración de la misa y capturan a un total de 177 fieles cristianos.

Otro episodio violento muy relevante fue el desarrollado en la diócesis de Wukari, ya que dejaron más de 100 muertos, 271 iglesias destrozadas y el desplazamiento forzoso de más de 98.000 personas entre los meses de enero a marzo.

Los sacerdotes siguen siendo los objetivos principales de los terroristas. El último asesinato de un presbítero fue el 22 de junio, el padre Markus Nyam se encontraba en el grupo de los 28 cristianos que fueron asesinados ese día.

Federico León García

 Fuente: El Debate