La Iglesia dedica este tiempo a contemplar esta devoción impulsada por el beato Pío IX tras su exilio en Gaeta durante los levantamientos de 1848
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| La Crucifixión de León Bonnat |
La Iglesia
dedica todo el mes de julio a la contemplación y veneración de la
Preciosísima Sangre de Cristo, derramada en el sacrificio redentor de Jesús
en el Calvario como prenda de salvación. Esta entrega real y definitiva, que
rescató al hombre de la esclavitud del pecado y abrió las puertas del Cielo, es
recordada por San Pedro en su primera carta: «Hemos sido rescatados, no con
plata ni oro corruptibles, sino con la sangre preciosa de Cristo, como cordero
sin defecto ni mancha».
Una promesa
en el exilio de Gaeta
El origen
histórico de esta devoción se sitúa en 1848, cuando Giovanni
Merlini, superior general de los Misioneros de la Preciosísima Sangre,
propuso al Papa Pío IX extender esta celebración a toda la Iglesia si lograba
regresar a Roma tras los levantamientos revolucionarios.
El Pontífice
aceptó la sugerencia como una promesa y, al retornar a la Ciudad Eterna en
1849, promulgó la bula Redempti sumus, fijando la festividad el
primer domingo de julio. Más tarde, san Pío X asignó la fecha
definitiva al 1 de julio y, en 1934, Pío XI la elevó a rango de solemnidad como
parte del Jubileo de la Redención.
Aunque tras
el Concilio Vaticano II la fiesta fue retirada del calendario
litúrgico general, se conservó una Misa votiva que puede celebrarse durante
todo el mes, consolidando julio como un tiempo de especial devoción a la
Preciosísima Sangre, la fuerza y el grito de amor constante de Cristo.
El Papa
Juan XXIII, en su carta apostólica Inde a Primis, alentó
esta veneración destacando que: «Porque, si es infinito el valor de la Sangre
del Hombre Dios e infinita la caridad que le impulsó a derramarla […] es no
solo conveniente sino muy justo que se le tribute homenaje de adoración y de
amorosa gratitud por parte de los que han sido regenerados con sus ondas
saludables».
María Rabell García
Corresponsal en
Roma y El Vaticano
Fuente: El Debate
