¿QUÉ SON LAS «POTENCIAS», EL ADORNO QUE SÓLO LLEVAN LAS IMÁGENES DE JESÚS EN LOS PASOS DE SEMANA SANTA?

En muchos pasos de Semana Santa, la imagen de Cristo aparece con tres rayos de tres picos sobre su cabeza. Son las «potencias» y encierran un profundo significado bíblico y teológico

Nuestro Padre Jesús en Su Soberano Poder ante Caifás, Sevilla/Europa Press

Quien contempla un paso de Cristo en la Semana Santa española suele fijarse en la cruz, en la expresión del rostro o en el dramatismo de la escena.

Pero hay un detalle, aparentemente discreto y ornamental, que sin embargo encierra una gran profundidad: las tres potencias que emergen de su cabeza, como una corona de rayos dorados.

Aunque parecen un elemento decorativo menor, no son, ni una licencia artística, ni un mero accesorio.

Al contrario, las potencias son un símbolo antiguo que la tradición cristiana ha reservado exclusivamente para Jesucristo, y que remite directamente a su identidad divina.

Un símbolo que nace de la Escritura

El origen de las potencias se encuentra en un pasaje del libro del Éxodo. Cuando Moisés desciende del monte Sinaí tras hablar con Dios, su rostro queda transformado: «La piel de su rostro se había vuelto radiante por haber hablado con el Señor», dice la Escritura.

La tradición cristiana interpretó esa «radiación» como signo visible de la gloria de Dios, y pronto empezó a utilizar nimbos o haces de luz tras los rostros de santidad.

Y en el caso de Cristo, esa luz no es reflejo de la luz divina, sino emanación de su propia naturaleza: Él no participa de la gloria divina como los santos, sino que es Dios mismo.

Por eso, desde los primeros siglos, el arte cristiano comenzó a representar a Jesús con signos luminosos, que con el tiempo se concretaron en estas tres potencias.

¿Por qué tres y de tres picos?

Pero, ¿por qué tres, y de tres picos? El número no es casual. Las potencias son siempre tres, porque remiten a la Santísima Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Es decir, que es un reconocimiento de la naturaleza trinitaria de Jesús: una misma naturaleza, tres Personas divinas diferentes.

Además, con sus tres picos evocan los tres atributos clásicos del poder de Dios en la teología cristiana, que pertenecen tanto al Padre como al Hijo y al Espíritu Santo, y de ahí reciben su nombre: Omnipotencia (todo lo puede); Omnisciencia (todo lo sabe); Omnipresencia (está en todo lugar).

De ese modo, en las imágenes de la Pasión —incluso cuando Cristo aparece humillado, esposado, encadenado, flagelado, herido, agonizante o muerto—, las potencias recuerdan que Aquel que sufre en la cruz es el mismo Dios, todo Dios, verdadero Dios, encarnado, que muestra al Padre y entrega al Espíritu Santo.

Dónde se ven en las procesiones

Las potencias aparecen principalmente en las imágenes de Cristo Nazareno —cargando la cruz—, en Jesús cautivo o en algunas representaciones de la Pasión. Y suelen colocarse como piezas metálicas independientes, insertadas en la parte trasera de la cabeza de la talla.

No se utilizan en imágenes de santos ni siquiera en las de la Virgen, porque su significado es exclusivamente cristocéntrico: subrayan la divinidad de Jesús. Tan es así que muchas llevan la inscripción IHS o JHS: Jesús, Hombre, Salvador.

En muchas cofradías, además, las potencias son auténticas piezas de orfebrería, realizadas en oro o plata, y forman parte esencial del ajuar de la imagen, porque han sido elaboradas y adquiridas desde el cariño y la donación de los hermanos y cofrades.

Todo, para mostrar a las claras la verdad que cada paso de Semana Santa proclama: Jesús es verdadero Dios y verdadero hombre, que se entrega por la remisión de nuestros pecados, para revelarnos a todos y a cada uno al Padre y enviarnos su Espíritu Santo.

José Antonio Méndez

Fuente: El Debate