HOY, EL RETO DEL AMOR ES ABRIRME INTENCIONADAMENTE A LO QUE EL SEÑOR ME PUEDA PEDIR

De torno

Dominicas de Lerma

Hola, buenos días, hoy Israel nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.

Esta semana estoy “de torno”. Este oficio lo llevamos tres hermanas y lo hacemos por semanas. Consiste en atender al torno cada vez que alguna persona se acerca al monasterio y llama al timbre.

Es muy bonito, porque es el primer lugar de contacto de una visita que viene a ver a alguna hermana, o una persona que viene a la tienda, o sencillamente a pedir oraciones. ¡Es como la ventana del monasterio! Y, por ello, es muy importante esa primera acogida, porque quien llama está llamando a la casa del Señor, que es también su casa.

Pues bien, siempre me sucede igual: cada vez que tomo el relevo y comienza mi semana de torno, paso unas “horas de crisis”. Me explico: después de dos semanas sin estar pendiente de ello, en las primeras horas me vuelvo a dar cuenta de que el torno reclama no solo atenderlo y solucionar la gestión, sino que reclama estar pendiente de lo que el Señor pueda estar pidiéndome detrás de cada llamada. Y, claro, son esas cosas en las que, intencionadamente, he de soltar lo mío y estar plenamente abierta a ello.

Pero, en realidad, todos estamos “de torno”. Cada cristiano está llamado a vivir en la apertura a lo que el Señor nos pueda solicitar con respecto a los demás. Cada llamada de teléfono, cada cuestión que nos plantean, cada persona con la que nos cruzamos… ¡Hay tantos momentos en el día en los que somos reclamados para soltar lo nuestro y atender enteramente al otro!

A Él también le sucedió lo mismo: cuando, agotados y casi sin tiempo ni para comer, Jesús invitó a sus apóstoles a irse con Él a descansar un poco; pero: “Al desembarcar, Jesús vio una multitud y se compadeció de ella, porque andaban como ovejas que no tienen pastor; y se puso a enseñarles muchas cosas” (Mc 6, 31-34).

Hoy, el reto del amor es abrirme intencionadamente a lo que el Señor me pueda pedir. Que hoy puedas descubrir que, detrás de cada instante, hay una misión. ¡Jesús te espera!

VIVE DE CRISTO

¡Feliz día!

17 abril 2026

Fuente: Dominicas de Lerma