Nuevamente termina la Cuaresma y la Semana Santa se aproxima, ¿qué podemos hacer para vivirla bien y aprovechar los frutos espirituales que dejará en nosotros?
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| Mónica Muñoz. Diócesis de Celaya |
La Cuaresma termina y, como seguramente nos ha sucedido a todos,
ni siquiera sentimos el paso de tiempo porque hemos estado imbuidos en muchas
actividades; de pronto, ¡tenemos frente a nosotros la Semana Santa!, ¿qué
podemos hacer para vivirla bien y aprovechar sus frutos espirituales?
1. PARTICIPA EN LA CELEBRACIÓN DEL DOMINGO DE RAMOS
La Semana Santa comienza con el Domingo de Ramos o de la Pasión.
El centro de este día está en la lectura del evangelio en el que se narra la
Pasión de nuestro Señor Jesucristo. No olvides comprar tus palmas. Este domingo
es la puerta de preparación para los siguientes días.
2. VE A LA MISA CRISMAL O A LA CENA DEL SEÑOR
Por la mañana del Jueves santo se celebra la Misa crismal. A ella
acude el presbiterio de cada diócesis con su Obispo. Se bendicen los óleos de
enfermos y catecúmenos y se consagra el santo crisma. Los sacerdotes renuevan
sus promesas y en muchas diócesis se citan a algunos representantes de las
parroquias para recibir los óleos que entregarán a sus párrocos en la celebración
vespertina.
Si no puedes asistir a la Misa crismal procura hacerlo a la Cena
del Señor por la tarde, en la que se realiza el lavatorio de pies, se entregan
los santos óleos y se reserva el Santísimo en el monumento. No olvides dedicar
por lo menos media hora de oración frente al Señor Sacramentado para que puedas
ganar la indulgencia plenaria rezando el Tantum ergo.
Con esta celebración inicia el Triduo Pascual.
3. AYUNA, VIVE EL VIACRUCIS Y LA ADORACION DE LA CRUZ
Durante el Viernes santo se debe ayunar. No olvides que es un
mandamiento que debemos observar durante todo el día. Además, en muchos lugares
se acostumbra a rezar el santo Viacrucis por la mañana y por la tarde se
celebra la adoración de la Cruz.
Se repite la lectura de la Pasión, pero no es Misa, solamente una
celebración de la Palabra porque el Señor ha muerto. Tampoco hay bendición. La
colecta de este día se destina a la manutención de los Santos Lugares, que este
año están en peligro por la guerra. Sé generoso con tu ofrenda.
El Sábado santo es día de luto porque el Señor permanece en el sepulcro.
No es un día de asueto ni de diversión. Nos estaremos preparando para la gran
celebración de la noche.
4. ACUDE A LA VIGILIA PASCUAL
Si nunca lo has hecho, ve a la Misa del Sábado santo. La Vigilia
pascual es la celebración más importante del año. En ella se entona el Pregón
Pascual, se lee la historia de la salvación desde el Génesis hasta la epístola
de san Pablo, en seguida se entona una alegre "gloria" porque es el
momento en que el Señor deja el sepulcro venciendo a la muerte y suenan las
campanas como señal de la victoria de Jesús resucitado.
En muchas parroquias se bautiza a los catecúmenos que se han
preparado esmeradamente para este grandioso día.
Ve con mucha alegría y lleva tu cirio para encenderlo en el Fuego
Nuevo, quedará bendito y te servirá de mucho tenerlo en casa.
Esta Semana Santa será diferente si te lo propones, porque
profundizarás el sentido del sacrificio de Cristo y sobre todo, del triunfo del
Señor que nos ha alcanzado el perdón de los pecados del mundo y la posibilidad
de ir al cielo.
Mónica Muñoz
Fuente: Aleteia
