El actual Senado se levanta sobre el antiguo Colegio de la Encarnación fundado por san Alonso de Orozco. Aún queda por confirmar si León XIV acudirá finalmente allí
![]() |
| Fachada exterior del Senado desde la plaza Marina Española. Foto: Wikimedia/Esetena |
La próxima
visita del Papa León XIV a España incluye varias paradas aún por confirmar.
Entre ellas, el
Senado, donde León XIV podría pronunciar un discurso. El jueves, la CEE
confirmó que ha solicitado que el Papa pueda tener una «sesión conjunta» con el
Congreso y el Senado, a petición del Pontífice. Si finalmente cruza sus
puertas, el Pontífice agustino pisará un lugar que durante más de dos
siglos fue casa de su propia orden.
El actual
Senado se levanta sobre el antiguo Colegio de la Encarnación, conocido también como colegio de
doña María de Aragón, fundado por fray Alonso de Orozco como centro de estudios de la Orden
de San Agustín. El convento fue construido entre 1581 y 1601 por Francisco
de Mora, sobre planos de Juan de Valencia fechados en 1580.
No era un
monasterio menor. Felipe II acudió allí junto al entonces príncipe
Felipe y la infanta Clara Eugenia para visitar a fray Alonso. La tradición
recoge que, al despedirse, el rey se quitó el sombrero en señal de respeto y
ordenó a sus hijos besar la mano de quien ya en vida era tenido por santo.
Un mirón con
una escalera
Cuando Alonso
de Orozco murió, a las 12 horas del 19 de septiembre de 1591 —día y hora que él
mismo había predicho—, la noticia corrió por Madrid. La iglesia se llenó hasta
el punto de que, según las crónicas, un hombre colocó una escalera
junto a una ventana y cobraba por dejar mirar el cadáver desde lo
alto.
El fraile había
pedido ser enterrado junto a la pila bautismal de la antigua iglesia, pero el
cardenal de Toledo decidió sepultarlo a los pies del altar mayor. Doce años
después, al trasladar sus restos a la nueva iglesia, ante el retablo pintado
por El Greco —hoy en el Museo del Prado—, el cuerpo fue hallado
incorrupto. Lo mismo ocurrió en reconocimientos posteriores.
Allí permaneció
222 años, hasta el 19 de septiembre de 1813. Ese día, el convento fue
expropiado para que Fernando VII jurara en la iglesia la Constitución de Cádiz.
El cuerpo de fray Alonso fue trasladado al monasterio de monjas agustinas que
él mismo había fundado, donde reposa hasta hoy.
Varias
reformas hasta ser Cámara Alta
Desde finales
del siglo XVIII, el edificio sufrió múltiples reformas y pasó a albergar
instituciones parlamentarias. Sin embargo, conserva huellas claras de su
pasado: la actual Puerta del Rey era la entrada del templo; el salón de plenos
mantiene la planta de la antigua iglesia; y la presidencia se sitúa
sobre el lugar donde estuvo enterrado el santo.
Alonso de
Orozco fue beatificado en 1882 y canonizado en 2002. En los pasillos del Senado
abundan bustos, tapices y lápidas dedicados a figuras políticas. No hay, sin
embargo, una placa que recuerde al fundador agustino. Si León XIV visita la Cámara Alta, regresará, en cierto
modo, a una casa que ya fue suya.
Rodrigo Moreno Quicios
Fuente: Alfa y Omega
