«LA IGLESIA DEBE TRABAJAR PARA MANTENER EL CARÁCTER ESPIRITUAL QUE TIENE EL CAMINO DE SANTIAGO»

“Es cierto que en esta espiritualidad del Camino no siempre rigen los principios de una peregrinación cristiana.”

Cientos de miles de peregrinos recorren cada año el Camino de Santiago.

El Camino de Santiago se vincula directamente a la ciudad de Santiago y a Galicia, pero la realidad es que el camino ha recorrido durante siglos otros territorios. Un ejemplo claro es Asturias, tierra desde la que partió presto el rey Alfonso II al descubrirse la tumba del apóstol.

En una entrevista en la web de la archidiócesis de Oviedo, el vicario de Cultura, Jorge Juan Fernández Sangrador, recuerda que “el primer peregrino fue el rey Alfonso II. Estamos hablando del siglo IX de nuestra era que es cuando se descubre el sepulcro del Apóstol y el primero que va a verificar el hallazgo es el rey de Asturias, cuyo viaje ha sido realmente importante para la historia de España, de Europa y del mundo por la repercusión que ha tenido el Camino de Santiago en todos estos ámbitos”.

Pese al atractivo turístico y económico que genera el Camino de Santiago, este sacerdote recuerda que “la Iglesia lo que hace es mantener el carácter espiritual que tiene el Camino de Santiago, que es un fenómeno inigualable. No existe otro itinerario semejante, aunque haya otros caminos como los de Jerusalén y los de Roma, antiquísimos, pero como fenómeno cultural y religioso, no hay ninguno que se le pueda equiparar”.

En este sentido, añade que “es cierto que en esta espiritualidad del Camino no siempre rigen los principios de una peregrinación cristiana. Hay personas que consideran que deben ir más allá y que Santiago no agota sus expectativas de peregrinación. Hay quienes siguen hasta Finisterre. Otros hasta el Cabo Touriñán. Otros hasta la Isla del Hierro, el confín del mundo entonces conocido”.

Pero -agrega- “a la Iglesia le corresponde asegurar que no sea un cuerpo sin alma y que el Espíritu del Camino de Santiago se mantenga a lo largo del tiempo por medio de la atención espiritual, tratando de mantener dignamente los templos que se encuentran en el Camino y coordinándose con otras asociaciones jacobeas y con las Administraciones locales por las que transcurre el Camino de Santiago”.

Pese a que muchos de los que emprenden el Camino no lo hacen por motivos religiosos, según las estadísticas el 44% sí lo hace buscando a Dios, por lo que hay que dar una atención religiosa a estas personas, y propiciar el encuentro con Cristo a los restantes.

Con respecto a cómo perciben el Camino en el extranjero, el padre Fernández Sangrador afirma estar “en contacto directo con la Fraternidad Jacobea, Saint James, en Londres, y es una actividad permanente la que mantienen con las personas que han hecho el Camino de Santiago en Inglaterra. Abren una vez a la semana en un local parroquial y peregrinos que hicieron el Camino van allí a rememorar su experiencia. De vez en cuando además tienen encuentros en un pub, al más puro estilo inglés. El Camino está muy presente en el Reino Unido”.

Por otro lado, dijo que le sorprendió la importancia que tiene esta peregrinación en Francia. “Por no olvidar Canadá y en Estados Unidos. El embajador en Canadá, don Alfredo Martínez, ovetense, trabaja denodadamente por dar a conocer el Camino Primitivo. Yo recibo en la Catedral de Oviedo peregrinos de Canadá que vienen enviados por la embajada de España, pidiendo nuestra colaboración para que los recibamos y mostremos el Camino Primitivo, bastante desconocido. En Estados Unidos existen numerosos proyectos y programas de formación de guías y de albergueros. Algunas personas, sobre todo en el Camino Francés, regentan albergues. Les resulta una actividad que da sentido a sus vidas cuando muchos de ellos se declaran no creyentes”, concluye.

Fuente: ReligiónenLibertad