A veces, a los católicos les puede resultar confuso distinguir cuándo el Papa está expresando una opinión y cuándo está hablando con autoridad infalible
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| Antoine Mekary | ALETEIA |
En una época en
la que las palabras del Papa se
retransmiten por todo el mundo nada más pronunciarlas, puede resultar tentador
pensar que todo lo que dice forma parte de lo que se conoce como "el
depósito de la fe", es decir, las enseñanzas de Cristo que la Iglesia
custodia y protege.
La realidad es
que la mayoría de las declaraciones, entrevistas y discursos del Papa no forman
parte del depósito de la fe de la Iglesia católica.
Si el Papa se
pronuncia sobre determinados acontecimientos, lo que dice merece sin duda
nuestra atención, pero no exige un acto de fe por parte de los católicos.
¿Qué es la
infalibilidad papal?
En la Iglesia
católica, el Papa es el líder visible y los católicos creen que, en
determinadas circunstancias, lo que dice o escribe es "infalible".
Esto es lo que se conoce como "infalibilidad papal".
El Catecismo de
la Iglesia Católica explica con precisión lo que esto significa:
"El Romano
Pontífice, cabeza del colegio de obispos, goza de esta infalibilidad en virtud
de su cargo, cuando, como pastor y maestro supremo de todos los fieles —que
confirma a sus hermanos en la fe—, proclama mediante un acto definitivo una
doctrina relativa a la fe o a las costumbres… Cuando la Iglesia, a través de su
Magisterio supremo, propone una doctrina 'para que se crea como divinamente
revelada' y como enseñanza de Cristo, las definiciones 'deben ser aceptadas con
la obediencia de la fe'. Esta infalibilidad se extiende hasta el depósito de la
Revelación divina misma". (CEC 891)
La creencia en
la infalibilidad papal está vinculada a la promesa de la protección del
Espíritu Santo sobre la Iglesia. Por eso este párrafo se encuentra en el "Capítulo III: Creo en el Espíritu Santo".
El Espíritu
Santo guía al Papa y le impide realizar jamás una proclamación oficial que
modifique un artículo de fe.
Por ejemplo, el
Papa nunca podría tomar la iniciativa de proclamar que el Bautismo ya no es uno
de los siete sacramentos.
El Espíritu
Santo custodia la Iglesia
La
infalibilidad papal nunca debe confundirse con la "impecabilidad
papal", una idea errónea según la cual el Papa es incapaz de pecar o de
cometer un error.
Solo Jesús y la
Virgen María estaban "sin pecado". El Papa, por muy santo que sea,
puede pecar y cometer errores mientras ocupa su cargo.
Sin embargo,
nunca hará ninguna declaración oficial que vaya en contra del depósito de la fe
que se ha transmitido a lo largo de los siglos.
Por encima de
todo, esto es una buena noticia, ya que podemos estar seguros de que la fe
católica nunca cambiará en su esencia. El Espíritu Santo nunca permitirá que
eso ocurra.
Philip Kosloski
Fuente: Aleteia
