Estas 10 frases de santos y Papas muestran cómo el ayuno, la oración y la limosna tocan la vida concreta del cristiano en Cuaresma
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La Cuaresma
invita a los fieles a renovar su vida espiritual mediante el ayuno, la oración
y la limosna. A lo largo de los siglos, santos y papas han recordado que estas
prácticas no son sólo actos externos, sino caminos de conversión y encuentro
con Dios.
Estas 10 frases
de santos y Papas muestran cómo el ayuno, la oración y la limosna tocan la vida
concreta del cristiano en Cuaresma.
“El ayuno es el
alma de la oración, la misericordia es lo que da vida al ayuno. Nadie intente
separar estas cosas, pues son inseparables”.
“La oración, la
limosna y el ayuno no son tres ejercicios independientes, sino un único
movimiento de apertura, de vaciamiento: fuera los ídolos que nos agobian, fuera
los apegos que nos aprisionan”.
“La práctica
fiel del ayuno contribuye, además, a dar unidad a la persona, cuerpo y alma,
ayudándola a evitar el pecado y a acrecer la intimidad con el Señor”.
“Cada uno está
llamado a hacer la experiencia de lo que significa la privación y el ayuno,
para forjar así su carácter y dominar sus instintos, en particular el de la
posesión exclusiva para uno mismo”.
“El ayuno es
una buena protección para el alma, un fiel compañero para el cuerpo, un arma
para los valientes y un gimnasio para los atletas. El ayuno repele las
tentaciones, unge para la piedad; es compañero de la vigilancia y artífice de
la castidad”.
6. San León
Magno
“El ayuno de
los ricos ha de convertirse en alimento para los pobres”.
7. San
Agustín
“El ayuno
purifica el alma, eleva la mente, somete la carne al espíritu, vuelve el
corazón contrito y humilde, dispersa las nubes de la concupiscencia, apaga el
fuego de la lujuria y enciende la verdadera luz de la castidad”.
8. San
Basilio el Grande
“Si ayudas a un
pobre en nombre del Señor, le haces un regalo y, al mismo tiempo, le concedes
un préstamo. Haces un regalo porque no esperas que ese pobre te lo reembolse.
Le concedes un préstamo porque el Señor te lo pagará”.
9. San
Máximo el Confesor
“Quien da
limosna a imitación de Dios no distingue entre malos y virtuosos, justos e
injustos, al proveer a las necesidades corporales de los hombres”.
10. San Juan
Crisóstomo
“Levantad y
extended vuestras manos, no al cielo, sino a los pobres; porque si extendéis
vuestras manos a los pobres, habéis llegado a la cima del cielo. Pero si alzáis
vuestras manos en oración sin compartir con los pobres, de nada vale”.
Por Diego López
Marina
Fuente: ACI Prensa
