La visita de León XIV a España no es simplemente un evento multitudinario, sino un momento para confirmarnos en la fe y provocar también procesos de conversión
![]() |
| Vatican Media |
Lo que era un
rumor ya ha dejado de serlo: se confirma una noticia que estábamos esperando y
que nos agrada. Es una noticia que viene con sotana blanca: el Santo Padre León XIV nos viene a visitar. En las
últimas semanas notábamos que había un calor entre la gente, entre la comunidad
cristiana, entre el pueblo de Madrid. Ahora esta visita ya tiene fecha
concreta, del 6 al 12 de junio de este 2026, y tiene unas notas muy
concretas, que poco a poco iremos conociendo.
Una noticia que
ha sido recibida con entusiasmo por todos los que formamos
parte de esta comunidad diocesana y de la sociedad madrileña, que vivimos este
anuncio como un motivo de esperanza y de comunión para la Iglesia y la ciudad
de Madrid. Es el fruto de un trabajo llevado a cabo en los últimos meses con
ilusión y responsabilidad.
La alegría es la nota general de todos nosotros. Es
la alegría de toda la Iglesia, porque el Papa viene a darnos un gran abrazo y a
recibir de nuestra parte un gran abrazo. Este va a ser un gran abrazo de
evangelización, de confirmarnos en la fe, de impulsar tantos mecanismos que hay
en nuestra Iglesia. Vamos a recibir al Papa León XIV como Iglesia, pero también
va a recibirlo toda nuestra gente, que está expectante y está también
preparando el corazón. Una visita que supone un proceso de conversión, un
preparar el corazón para recibir lo que el Papa tenga que decirnos.
Con esta
visita, en la que el Papa vendrá y tendrá un encuentro con todos nosotros,
estamos ante una oportunidad para iniciar procesos junto con alguien que viene,
antes que nada, a confirmarnos en la fe. No es simplemente un evento
multitudinario, sino un momento para confirmarnos en la fe y provocar también
procesos de conversión. El Papa viene a recibir el abrazo y a dar un
abrazo a una Iglesia concreta, como es la Iglesia de Madrid,
que le espera y se prepara desde hace tiempo para hacerlo posible, y desde aquí
hablar a toda España y hablar a todos nuestros vecinos.
El Papa también
viene para confirmarnos en la misión. León XIV viene a una ciudad concreta, con
unos retos concretos que él va a escuchar. Pero nosotros, que peregrinamos en
Madrid, también queremos escuchar lo que él nos diga. Por lo tanto, este es
todo un proceso que estamos iniciando con mucho cariño, y que con
mucho cuidado que estamos preparando.
Para que esta
visita sea un momento de gracia para todos, es necesario dar los pasos que
requiere su organización. Estamos ante un proceso que exige coordinación,
previsión y la colaboración de muchas personas y realidades eclesiales. Por
ello, hemos puesto en marcha como Iglesia de Madrid las estructuras
organizativas necesarias para preparar este encuentro con el Santo
Padre.
Pero
también os animo a que preparamos el corazón y nuestras comunidades
para ese gran abrazo con el Papa León XIV. Una preparación espiritual que
somos llamados a vivir en nuestras parroquias, en nuestras comunidades, en
nuestros movimientos y centros educativos. Recorramos este tiempo desde la
oración y la apertura del corazón, esperando que la presencia del Santo Padre
deje frutos de fe, unidad y renovación misionera.
José Cobo Cano
Fuente: Alfa y Omega
