Ante una situación o trato con alguien, ¿cuidas tus palabras al hablar? Pongamos a Jesús como ejemplo, incorporando su lenguaje y trato de amor al nuestro
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| MAYA LAB | Shutterstock |
Las palabras se
han vuelto rápidas, impulsivas y, muchas veces, hirientes, por ello,
redescubrir el valor de hablar con amor se vuelve urgente. Vivimos en una
sociedad donde la empatía parece diluirse entre prisas, pantallas y reacciones
inmediatas, dejando paso a la indiferencia y la dureza en el trato cotidiano.
En este contexto, el llamado a cuidar lo que decimos no es un simple consejo de
cortesía, sino una verdadera necesidad humana y espiritual.
El lenguaje del
amor
El Papa
Francisco nos invita a reflexionar sobre esto en su exhortación apostólica Amoris Laetitia, sobre la
importancia de la amabilidad en el lenguaje, recordándonos que las palabras no
solo comunican ideas, sino que construyen o destruyen vínculos.
Hablar como
Jesús implica elegir palabras que edifiquen, que respeten y que nazcan del
amor, incluso en medio del conflicto o la diferencia.
Incorpora el
lenguaje de Jesús día a día
El Papa
Francisco, ofrece algunos consejos imprescindibles para mejorar nuestro tacto
con el otro y a su vez la manera en la que hablamos. Te compartimos estas
maneras sencillas de compartir amor por medio de nuestras palabras.
1. Volverse
amable
Para poder amar
al otro a la hora de hablar, debemos ser cuidadosos y amables al conversar con
los demás, ante esto el Papa Francisco explicó este importante primer punto en
Amoris Laetitia:
"Amar
también es volverse amable, y allí toma sentido la palabra asjemonéi. Quiere
indicar que el amor no obra con rudeza, no actúa de modo descortés, no es
duro en el trato. Sus modos, sus palabras, sus gestos, son agradables y no
ásperos ni rígidos. Detesta hacer sufrir a los demás".
2. Ser cortés
La cortesía
"es una escuela de sensibilidad y desinterés", compartió Francisco.
Por lo tanto, al ponerla en práctica, trabajaremos también en nuestra
prudencia, de modo que, "es una escuela de sensibilidad y desinterés"
añadió el papa Francisco.
3. Delicadeza
"Cada día,
entrar en la vida del otro, incluso cuando forma parte de nuestra vida, pide la
delicadeza de una actitud no invasora, que renueve la confianza y el respeto
[...] El amor, cuando es más íntimo y profundo, tanto más exige el respeto de
la libertad y la capacidad de esperar que el otro abra la puerta de su
corazón".
4. Haz a un lado
el pesimismo
Una persona que
solamente comenta los aspectos negativos o incluso levanta críticas, no
comparte está siendo fraterno con los demás, por ende no está amando a quien
pueda pensar diferente con pesimismo. Para erradicar dicha situación el santo
padre, destacó:
"Para
disponerse a un verdadero encuentro con el otro, se requiere una mirada amable
puesta en él (...) Una mirada amable permite que no nos detengamos tanto en sus
límites, y así podamos tolerarlo y unirnos en un proyecto común, aunque seamos
diferentes".
5. Palabras de
ánimo y aliento
Si observamos
la vida de Jesús a través de los Evangelios, podemos darnos cuenta de que sus
palabras siempre eran positivas e incluso edificantes, por ende Amoris Laetitia
nos retorna a las expresiones que le mismo Jesús dice a las
personas: "¡Ánimo hijo!" (Mt 9,2). "¡Qué grande es tu fe!" (Mt 15,28). "¡Levántate!" (Mc 5,41). "Vete en paz" (Lc 7,50). "No tengáis miedo" (Mt 14,27).
Incorporemos el
lenguaje amable y amoroso de Jesús para transmitir amor, cercanía y
misericordia a los demás, especialmente en un mundo donde hace falta esa
caricia de esperanza y amor.
Karen Hutch
Fuente: Aleteia
