Recordemos
que ser santos no es solo para unos pocos y que hay que enseñar a los hijos que
la santidad es una vocación a la que todos estamos llamados
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| Evgeny Atamanenko - Shutterstock |
Todos los papas
recientes han destacado la realidad de la llamada universal a la santidad. Tras
el Concilio Vaticano II, san Juan Pablo II, en particular,
impulsó el estímulo a los laicos para que se esforzaran para ser santos y tanto
el papa Benedicto XIV como el Papa Francisco reiteraron la necesidad de que
todas las personas llevaran una vida santa. Hay que enseñar eso a nuestros
hijos.
El Papa León
XIV también ha tomado el relevo, comentando este tema durante su homilía del Día de Todos los Santos en 2025:
"Podemos
decir, pues, que desde una perspectiva cristiana, la educación ayuda a todos a
convertirse en santos. No hay nada menos que eso. El Papa Benedicto XVI, en su
viaje apostólico a Gran Bretaña en septiembre de 2010, durante el cual
beatificó a John Henry Newman, invitó a los jóvenes a convertirse en santos con
estas palabras: 'Lo que Dios más desea para cada uno de vosotros es que os
hagáis santos. Él os ama mucho más de lo que podéis imaginar'. Esta es la
llamada universal a la santidad que el Concilio Vaticano II convirtió en parte
esencial de su mensaje (cf. Lumen Gentium, capítulo V). Y la
santidad está destinada a todos, sin excepción, como un camino personal y
comunitario marcado por las Bienaventuranzas".
Volvió a
abordar este tema con los obispos de Perú en febrero:
Recordemos lo
que dice el Concilio Vaticano II: "Es evidente, pues, que todos los
fieles, cualquiera que sea su estado o condición, están llamados a la plenitud
de la vida cristiana y a la perfección de la caridad".
Teniendo todo
esto en cuenta, es importante que tomemos estas verdades y se las enseñemos a
nuestros hijos y nietos. Ellos también están llamados a convertirse en santos.
Enséñales
sobre la vida de los santos
Esta vocación a
la santidad debe fomentarse desde una edad temprana. Una forma sencilla de
cultivar esta vocación es contándoles historias sobre la vida de los santos.
Cuanto más aprendan los niños sobre los santos y la variedad de santos que hay,
más probable será que se vean a sí mismos como uno de ellos.
Sin embargo,
ser padre puede resultar complicado, ya que a menudo no tenemos un conocimiento
experto sobre los santos y podemos sentirnos incapaces de enseñar a nuestros
hijos sobre ellos.
La buena
noticia es que hay una gran cantidad de recursos que pueden ayudarle a enseñar
a sus hijos o nietos sobre los santos.
Un recurso
perfecto para bebés y niños pequeños son los libros y revistas sobre vidas de
santos que pueden encontrarse en librerías católicas.
Enseña a los
niños pequeños una gran variedad de santos, mostrando cómo la santidad es
posible en cualquier situación. Tanto si eres niño o niña, alto o bajo, viajero
o hogareño, la santidad es alcanzable.
Es una lección
importante para los niños, e incluso para los adultos. A menudo olvidamos que
no tenemos que ser un tipo específico de persona para convertirnos en santos.
Para los niños
mayores existen páginas en You Tube y
muchos otros recursos disponibles en el mundo católico que pueden ayudarle a
enseñar a sus hijos cómo ellos también pueden convertirse en santos.
Philip Kosloski
Fuente: Aleteia
