Esta decisión representa un cambio significativo en la agenda política europea. Ha sido respaldada por los grupos de centro-derecha frente a la resistencia de la izquierda y Los Verdes
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| Ataques a la libertad religiosa |
El Parlamento
Europeo acaba de aprobar su resolución anual sobre derechos humanos,
incluyendo por primera vez la definición formal del término
“cristianofobia” y subrayando la necesidad de luchar contra la
persecución y discriminación específicas que sufren las personas cristianas en
Europa y en el resto del mundo.
El texto
también insta a la Comisión Europea a nombrar un coordinador dedicado a
combatir esta forma de discriminación, equiparando recursos con los ya
existentes para combatir el antisemitismo y otras formas de odio religioso.
Un paso
histórico en la política de derechos humanos de la UE
La resolución
–parte del informe anual sobre “Derechos Humanos y Democracia en el
Mundo y Política de la UE”– incorpora por primera vez en la historia
institucional del Parlamento Europeo la palabra “cristianofobia”,
entendida como: “Todo acto de violencia, discriminación, hostigamiento,
vandalismo o discurso de odio dirigido contra personas, símbolos o lugares de
culto cristianos”.
Por tanto, la
resolución TA-10-2026-0014 del Parlamento Europeo incorpora y
reconoce explícitamente el término “cristianofobia”. Esta decisión
representa un cambio significativo en la agenda política europea, al
visibilizar de forma explícita una realidad que durante años fue objeto de
debate en comisiones y dentro de enmiendas de informes parlamentarios sin que
se llegara a formalizar en un texto aprobado.
¿Quiénes
impulsaron esta resolución?
La inclusión de
la cristianofobia en la resolución fue promovida principalmente por grupos
del centro-derecha y conservadores del Parlamento Europeo:
- Partido Popular Europeo (PPE): formación
mayoritaria de centro-derecha con eurodiputados que defendieron arduamente
la enmienda.
- Grupo de Conservadores y Reformistas Europeos
(ECR): también impulsor clave de las enmiendas sobre este punto.
- En contra o recelosos: Los grupos más a
la izquierda y Los Verdes expresaron reservas, argumentando que señalar de
forma específica una religión podría generar una percepción de jerarquía
entre víctimas de discriminación.
Estas
formaciones consideraron que el reconocimiento del término es esencial para
garantizar el respeto universal a la libertad religiosa como un derecho humano
fundamental.
Además,
sectores del grupo liberal Renew Europe respaldaron la
iniciativa, argumentando que la defensa de todas las libertades religiosas es
parte integral de los valores europeos
Cristianofobia:
dónde existe y cómo se manifiesta
La resolución
no solo hace una declaración política, sino que se basa en datos de
organizaciones independientes y observatorios que señalan un aumento de
incidentes contra cristianos tanto fuera como dentro de la Unión:
- Un reciente informe de OIDAC Europe documentó miles
de delitos de odio anticristianos en 2024, incluyendo ataques
a iglesias, y violencia xenófoba y religiosa, con cifras
significativas en países como Francia, Reino Unido, Alemania,
España y Austria.
- Organizaciones europeas y observatorios señalan que
en varios estados miembros los actos de odio contra comunidades
cristianas han aumentado en los últimos años, reflejando
tensiones sociales, extremismos y nuevas formas de intolerancia.
Este fenómeno
no es homogéneo en todos los países de la UE, pero se observa especialmente en
países con importantes debates públicos sobre religión y secularismo.
Otros
coordinadores europeos
Aunque la
resolución insta claramente a la Comisión Europea a nombrar un
coordinador específico para combatir la cristianofobia, hasta la
fecha no hay evidencia oficial de que la Comisión haya designado a una
persona o puesto con ese mandato.
En la Unión ya
existen coordinadores europeos para otras formas concretas de discriminación
religiosa:
- Coordinador europeo para la lucha contra el
antisemitismo.
- Coordinador para la lucha contra la islamofobia.
Sin embargo,
hasta el momento de redactarse esta noticia, no se ha anunciado
públicamente un coordinador específico en materia de cristianofobia.
Organizaciones civiles y grupos parlamentarios esperan que la Comisión actúe en
los próximos meses para cumplir con el mandato político del Parlamento.
Piden la
misma medida en España
La COMECE (Comisión
de las Conferencias Episcopales de la Unión Europea), que representa
oficialmente a la Iglesia Católica ante las instituciones comunitarias,
ha planteado en foros y debates la necesidad de reconocer y combatir el
odio anticristiano.
Organizaciones
civiles europeas y españoles especializadas en libertad religiosa también han
celebrado el reconocimiento parlamentario como un avance necesario para
visibilizar y cuantificar mejor la problemática, especialmente en la
recopilación de datos y protocolos de justicia penal.
Así lo ha
manifestado el Observatorio para la Libertad Religiosa en
España quien ha pedido al Ministerio del Interior liderado
Fernando Grande-Marlaska nombrar expresamente la cristianofobia en los informes
oficiales remitidos a organismos internacionales.
Implicaciones
y próximos pasos
Los objetivos
concretos surgidos de esta resolución son:
- Formalizar una estrategia europea específica contra
la cristianofobia, con definición e indicadores comunes.
- Nombrar un coordinador europeo con un
mandato explícito para coordinar políticas, recursos y cooperación entre
instituciones y estados miembros.
- Promover la recopilación y desagregación de
datos oficiales sobre delitos de odio contra cristianos en toda
la UE.
- Orientar políticas exteriores de la UE hacia
una defensa más clara de la libertad religiosa en las relaciones con
terceros países donde se ejerce persecución religiosa.
Si la Comisión
ejecuta estas recomendaciones, se prevé que en los próximos meses se presenten
propuestas de acción específicas, posiblemente vinculadas al nuevo marco de
derechos humanos de la UE y a la estrategia contra el racismo y la
intolerancia.
Un hito
sin precedentes
La aprobación
del término “cristianofobia” en la resolución anual del Parlamento Europeo es
un hito sin precedentes en la política de derechos humanos de la UE. Más
allá de un gesto simbólico, el reconocimiento abre la puerta a políticas más
específicas y recursos institucionales orientados a combatir una forma de
discriminación religiosa que, según observatorios independientes, se ha
intensificado en varias partes de Europa.
El nombramiento
de un coordinador europeo específico es ahora el próximo desafío político para
la Comisión y los estados miembros.
Marta Santín
Fuente: Religión Confidencial
