![]() |
| El Papa León XIV saluda a algunos jóvenes de Roma este 10 de enero. Crédito: Vatican Media. Dominio público |
Antes de dirigirse al recinto, el Papa saludó a los jóvenes que no habían logrado obtener un lugar en el aula y que verían el evento en pantallas gigantes. Les agradeció su presencia y les dijo que le gustaría que pudieran entrar. “Sigo adelante: ¡Gracias! Intentemos juntos vivir verdaderamente este espíritu de amistad, de hermandad, de unión, porque sabemos que cuando estamos unidos, no hay dificultad que no podamos superar”, les dijo.
Al iniciar su discurso ante miles de jóvenes presentes en un ambiente de gran alegría, León XIV resaltó que “nunca estamos solos, ¡porque Jesús está con nosotros!” y recordó a los 40 jóvenes de Crans-Montana (Suiza) que perdieron la vida en un incendio en un bar en la madrugada del 1 de enero. “Nosotros también debemos recordar que la vida es muy preciosa, que nunca podemos olvidar a quienes sufren”, afirmó.
Lo que desea el Papa para los jóvenes
“Me han preguntado qué deseo para ustedes: en mis oraciones pido para cada uno una vida buena y verdadera, según la voluntad de Dios. En breve, espero para todos una vida santa. Nada menos, porque los quiero: en efecto, vive verdaderamente quien vive con Dios, autor y salvador de la vida”, dijo el Santo Padre.
El Papa, que es Obispo de Roma, también comparó a Jesús con el sol que ilumina al mundo y destacó que “¡El rayo de luz que nos atraviesa se ve y se siente! Es un amor verdadero, porque es fiel y desinteresado. Es un amor que conoce nuestro corazón y lo libera del miedo. Y la paz es el fruto que el amor de Dios cultiva en nosotros: al saborearla, podemos compartirla a través de la dedicación a quienes no se sienten amados, a los pequeños que más necesitan atención, a quienes esperan de nosotros un gesto de perdón”.
“Queridos jóvenes –continuó– que su compromiso en
la sociedad y en la política, en la familia, en la escuela y en la Iglesia,
parta del corazón y será fructífero. Que parta de Dios y será santo”.
¿Cómo
ser peregrinos de la esperanza luego del jubileo 2025?
León
XIV reconoció que actualmente los jóvenes pueden vivir “sentimientos de
decepción, desorientación y aburrimiento” y “cuando esta grisura empaña los
colores de la vida, vemos que se puede estar aislado incluso en medio de tanta
gente. Es más, así es como la soledad muestra su peor cara: no se nos escucha,
porque estamos inmersos en el ruido de las opiniones; no se ve nada, porque
estamos deslumbrados por imágenes fragmentarias”.
“Una vida de links sin
relación o de ‘me gusta’ sin afecto nos decepciona, porque estamos hechos para
la verdad: cuando falta, la sufrimos. Estamos hechos para el bien, pero las
máscaras del placer desechable traicionan nuestro deseo”, advirtió el
Pontífice.
“Cuando
te sientas solo, recuerda que Dios nunca te abandona. Su compañía se convierte
en la fuerza para dar el primer paso hacia quien está solo, y sin embargo está
a tu lado. Cada uno se queda solo si solo se mira a sí mismo”, resaltó León.
En
cambio, prosiguió, “acercarte al prójimo te convierte en imagen de lo que Dios
es para ti. Así como Él lleva esperanza a tu vida, tú puedes compartirla con
los demás. Entonces se encontrarán juntos como buscadores de comunión y
fraternidad”.
El Papa alentó a dejarse transformar las
relaciones humanas por la luz del Evangelio para que así “un mundo gris y
anónimo se convierta en un lugar acogedor, a medida del hombre, precisamente
porque está habitado por Dios”.
“Me
alegra que en sus entornos experimenten relaciones auténticas: ¡lo que viven en
las parroquias romanas, en el oratorio y en las asociaciones, no pueden
guardarlo para ustedes!”, subrayó y advirtió: “No esperen que el mundo los
reciba con los brazos abiertos: la publicidad, que tiene que vender algo para consumir,
tiene más audiencia que el testimonio, que quiere construir amistades sinceras.
Actúen, pues, con alegría y tenacidad, sabiendo que para cambiar la sociedad
hay que cambiar primero nosotros mismos”.
¿Qué
hacer ante la insatisfacción y el aburrimiento?
“La
insatisfacción es el eco de la verdad: no debe asustarlos, porque muestra bien
qué vacío abarrota la vida, reduciéndola a un instrumento al servicio de otra
cosa. ¿Qué pueden «hacer concretamente para romper estas cadenas»? Ante todo,
rezar”, dijo el Papa León XIV.
“Este es el acto más concreto que el cristiano
realiza por el bien de quienes le rodean, de sí mismo y del mundo entero. Rezar
es un acto de libertad, que rompe las cadenas del aburrimiento, del orgullo y
de la indiferencia”, resaltó.
“¡Para
encender el mundo se necesita un corazón ardiente! Y Dios enciende el fuego
cuando rezamos, especialmente cuando lo recibimos y lo adoramos en la
Eucaristía, cuando lo encontramos en el Evangelio, cuando lo cantamos en los
Salmos. Así Él nos hace capaces de ser luz del mundo y sal de la tierra”.
Luego
de alentar a seguir el ejemplo de la Virgen María y de los santos que rezan
constantemente, el Papa León XIV precisó que para ser peregrinos de esperanza
“no se trata de realizar esfuerzos sobrehumanos, ni tampoco de hacer alguna
obra de caridad de vez en cuando: se trata de vivir como hombres y mujeres que
tienen a Cristo en el corazón, lo escuchan como Maestro y lo siguen como
Pastor”.
Con
los santos, exhortó finalmente, “sigamos adelante en el camino, sabiendo bien
que el verdadero bien de la vida no se puede comprar con dinero ni conquistar
con las armas, sino que se puede donar, simplemente, porque Dios lo dona a
todos con amor”.
Por Walter Sánchez
Silva
Fuente: ACI
