Cuanto más oscura es la hora, más brilla la fe
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A la hora del
Ángelus dominical, en la Jornada mundial de los pobres y en el día de su
Jubileo, el Papa León XIV invitó a no dejarse vencer por el miedo ante los
conflictos, las calamidades y las persecuciones. Recordó asimismo que la
persecución de los cristianos “no ocurre sólo con las armas y los maltratos,
sino también con las palabras, es decir, a través de la mentira y de la
manipulación ideológica”
“No dejarse
vencer por el miedo”
Al comentar el
capítulo 21 del Evangelio de san Lucas, antes de rezar el ángelus dominical, León XIV se refirió a cómo reacciona
Jesús ante la profecía de la destrucción del templo y ante las guerras, los
terremotos y las persecuciones.
Cuanto más
oscura es la hora, más brilla la fe
El Papa observó
que el llamamiento de Cristo resulta muy “actual”, considerando las “noticias
de conflictos, calamidades y persecuciones que atormentan cada día a millones
de hombres y mujeres”.
“Tanto ante
estas aflicciones como ante la indiferencia que pretende ignorarlas, las
palabras de Jesús anuncian que la agresión del mal no puede destruir la
esperanza de quien confía en Él. Cuanto más oscura es la hora, como la noche,
más brilla la fe como el sol”
Armas y
manipulación ideológica, instrumentos de persecución
El testimonio
se mide precisamente en la hora de la prueba. Y los relatos bíblicos están
llenos de pruebas dijo el Papa.
La
persecución de los cristianos, de hecho, no ocurre solo con armas y maltratos,
sino también con palabras, es decir, a través de la mentira y la manipulación
ideológica. Sobre todo, cuando estamos oprimidos por estos males, físicos y
morales, estamos llamados a dar testimonio de la verdad que salva al mundo, de
la justicia que libera a los pueblos de la opresión y de la esperanza que
señala a todos el camino de la paz.
Transfigurar
la violencia en signo de redención
Resistir a las
ofensas, a la violencia, a la traición. La vida de Jesús, hasta la Cruz, está
continuamente marcada por esta actitud. León recuerda que “los desastres y los
sufrimientos de la historia tienen un final, mientras que la alegría de quienes
reconocen en Él al Salvador está destinada a durar para siempre”. Y dirige la
mirada a los testigos por excelencia, los mártires:
[…] A lo
largo de la historia de la Iglesia, son sobre todo los mártires quienes nos
recuerdan que la gracia de Dios es capaz de transfigurar incluso la violencia
en un signo de redención. Por eso, uniéndonos a nuestros hermanos y hermanas
que sufren por el nombre de Jesús, busquemos con confianza la intercesión de
María, Auxilio de los Cristianos. En cada prueba y dificultad, que la Virgen
Santa nos consuele y nos sostenga.
Antonella Palermo
Ciudad del
Vaticano
Fuente: Vatican News