Las religiosas mercedarias relatan con terror el asalto que ocho hombres armados con machetes realizaron a su convento el domingo
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| Dos religiosas mercedarias con varias adolescentes mozambiqueñas a las que cuidan. Dominio público |
«Es la primera vez
desde que estamos aquí, hace 17 años, que ocurre». Se trata de un desesperado
mensaje de wasap que han enviado las religiosas Mercedarias del Santísimo
Sacramento de Pemba (Mozambique), al obispo de Orihuela-Alicante, monseñor José Ignacio Munilla. El prelado ha subido
un pantallazo de la conversación a sus redes sociales, a la vez que señala que
«cada vez constatamos con mayor claridad que la única alternativa a los
fanatismos, a los odios, a la guerra y a la desesperanza, es el evangelio».
En las líneas enviadas por las
religiosas al obispo de Orihuela-Alicante, en las que se percibe una redacción
apresurada y nerviosa, estas describen que «el domingo, un grupo de ocho hombres armados con machetes encapuchados entraron a nuestra casa, a
nuestros cuartos, nos vimos aprehendidas por este grupo de terroristas (se)
llevaron todo lo que teníamos. Otro grupo estaba fuera controlando las puertas
y los vigilantes».
La
pesadilla no había hecho más que empezar: «Lo más terrible fue cuando nos
llevaron a la capilla; yo pensé que la
iban a quemar», prosigue la religiosa mercedaria que ha redactado el
mensaje. «Cogieron a una hermana para decapitarla. Qué
momentos más horribles. Les suplicamos, les lloramos, pedíamos clemencia, y
gracias a Dios que nos escucharon y la soltaron», refiere la monja.
Un
hogar para 34 niñas
A continuación, los
asaltantes «se llevaron lo que teníamos, computadores y teléfonos». La tragedia
pudo haber sido aún peor, porque estas religiosas cuidan
de 34 niñas que viven «en la casa-hogar» que dirigen. «Gracias a Dios
no entraron a sus dormitorios», subraya y, aunque reconoce que «estamos bien»,
añaden que «estamos muy asustadas todavía porque fue horrible».
Según
las hermanas, estos actos se llevan a cabo «con impunidad por
parte del Gobierno ante el crimen organizado», y lamenta que «el precio de los misioneros es también
este riesgo». «Sólo Dios es nuestra protección», constata finalmente la
religiosa.
Monseñor Munilla, que
tiene más de 120.000 seguidores en
Instagram, concluye asegurando que «Jesucristo nos enseñó que la
autentificación del amor a Dios, está en el amor al prójimo... ¡El que no ama a
su prójimo, no ama a Dios!».
Álex Navajas
Fuente:
El Debate
