LOS HIJOS DEL «QUE SE BAUTICE SI QUIERE DE MAYOR» SOLICITAN CADA VEZ MÁS SER ADMITIDOS EN LA IGLESIA

Más de 300 adultos recibirán este domingo en Oviedo la confirmación, que también será administrada en la tarde de este viernes en Madrid a un centenar de jóvenes

Una joven es signada durante su confirmación

Algo ocurre, en silencio y sin estridencias, en diversas partes del mundo que está provocando que miles de personas soliciten de adultos los sacramentos que no recibieron de niños. Este domingo, monseñor Jesús Sanz administrará, en la catedral de Oviedo, el sacramento de la confirmación a 317 adultos. Además, 12 de ellos recibirán previamente el bautismo y la primera comunión. «Todos ellos han participado en el catecumenado de adultos, al que asisten, durante un año, las personas que quieren recibir el sacramento de la confirmación y, durante dos, los que se van a bautizar. En total, este año se formaron 37 grupos de catecumenado de adultos», ha detallado el arzobispado de Oviedo en una nota informativa.

No es el único caso. Cada vez son más numerosos los bautismos de mayores de 18 años que se suelen celebrar multitudinariamente durante la Vigilia Pascual en escenarios tan dispares como el Vaticano, Corea del Sur, Estados Unidos o la muy laica Francia. Cada año, los grupos de adultos que solicitan los sacramentos de iniciación cristiana –bautismo, confirmación y eucaristía– crecen exponencialmente. Muchos padres, a partir de los años 80, defendían –como garante de la educación en libertad– aquello de no vamos a bautizar a nuestro hijo; que decida él cuando crezca. Ahora, esos niños de entonces son los adultos que piden ser admitidos en la Iglesia católica.

En Madrid, en la tarde de este viernes, otros 103 jóvenes recibirán el sacramento de la confirmación. La ceremonia, organizada por la Pastoral Universitaria, estará presidida por el obispo auxiliar de Madrid, monseñor José Antonio Álvarez. Durante la misma celebración, otros 12 jóvenes –la misma cantidad que en Asturias– completarán su iniciación cristiana al recibir también el bautismo y la primera comunión.

Un sueño con la Virgen

Tiana Kehringer, de 18 años, es una de las chicas que se incorporará a la Iglesia católica este viernes. «Era atea», refiere. Creía que «Dios no existía, y que incluso era una tontería creer en Él». Pero hace dos años todo cambió de una manera que «no podría explicar», según ha referido el portal del arzobispado de Madrid. Y relata un hecho insólito: Tiana estaba viviendo una etapa difícil, «todo iba bastante mal y había muchos cambios en mi vida». Ella habla de una «aparición» de la Virgen en un sueño, que «me hizo querer investigar más sobre el tema para alejarme de lo que estaba viviendo en ese momento».

Desde aquel sueño, Tiana empezó «a creer y a mirar la vida de otra manera». Antes, «si me pasaba algo malo pensaba que me lo merecía, o que era culpa mía, o incluso que la vida era muy injusta conmigo», pero a partir de «mi acercamiento a la Virgen y a Dios supe que esos malos momentos eran una prueba que el Señor me ponía en mi camino para dármelo todo una vez haya pasado».

La joven ha referido que, en la ciudad en la que nació, Marbella, vivía rodeada de personas que no eran creyentes. Marchó a Madrid para estudiar un grado superior de Marketing y Publicidad en el CEU FP. «Me había llamado la atención el CEU porque tiene un buen programa de pastoral y voluntariado», explica, y comenzó sus clases el pasado septiembre.

«Dejé mi cobardía a un lado»

«Un día llegó a clase el padre Jesús Zurita, capellán de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Comunicación, y nos habló de la Pastoral, así que cuando se marchó, decidí dejar mi cobardía a un lado y preguntarle, aunque me estuviese muriendo de vergüenza, si podía recibir el bautismo», confiesa. El sacerdote le dijo que sí, y además había una formación a la iniciación cristiana donde podría recibir los tres sacramentos. «Me alegré al saber que había más gente como yo y, además, universitarios», agrega.

Una peregrinación a Fátima en el mes de enero cambió la vida de Tiana. «Descubrí lo que era una amistad cristiana y, sobre todo, pude darle sentido a la frase Al cielo se llega en equipo». Meses después hizo un retiro de Effetá, una experiencia en la que conoció a personas maravillosas, que «parecían caídos del Cielo», como ella les describe.

Su familia le apoya, aunque también señala que algunos de sus amigos de siempre se han burlado de ella. «Como nunca han experimentado algo así ni se han acercado a Dios, no me entienden», responde con paz. La paz que se ha confirmado en la tarde de este viernes como nueva hija de la Iglesia.

Álex Navajas

Fuente: El Debate