| VII Congregación General. Vatican News. Dominio público |
Los purpurados
subrayan la necesidad de docilidad al Espíritu Santo y confían el camino de la
Iglesia a la intercesión de María.
En el marco de las Congregaciones Generales que se celebran en Roma como
preparación al próximo Cónclave, el Colegio de Cardenales ha dirigido
un mensaje al Pueblo de Dios, invitando a todos los fieles a
vivir este momento eclesial con profundidad espiritual, como un verdadero
"evento de gracia y discernimiento".
En su comunicado, los cardenales expresan con claridad la dimensión
espiritual del proceso que se avecina, subrayando que la elección del nuevo
Sucesor de Pedro no es solo un hecho organizativo o político, sino un acto
profundamente ligado a la escucha de la voluntad de Dios.
Conscientes del peso de la responsabilidad que recae sobre sus hombros, los
purpurados hacen un llamado explícito a la oración del pueblo cristiano.
"La oración —afirman— es la verdadera fuerza que favorece la unidad en la
Iglesia, uniendo a todos los miembros en un solo Cuerpo, el de Cristo",
evocando las palabras de San Pablo en la primera carta a los Corintios (1 Cor
12,12).
Frente a la magnitud de la misión que les aguarda y los desafíos del mundo
actual, los cardenales reconocen la necesidad de ser instrumentos humildes en
manos de Dios, dóciles a la acción del Espíritu Santo, "protagonista de la
vida del Pueblo de Dios", a quien se debe escuchar con un corazón abierto,
atentos a lo que Él dice hoy a la Iglesia, como lo recuerda el libro del
Apocalipsis: "Quien tenga oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las
Iglesias" (Ap 3,6).
El comunicado concluye confiando este proceso de
discernimiento a la intercesión de la Virgen María, pidiendo que acompañe, con
su cercanía materna, la oración de toda la Iglesia en este tiempo crucial.
Sebastián Sansón Ferrari - Ciudad del Vaticano
Fuente: Vatican News