![]() |
| Lola Sánchez con su familia. Dominio público |
Desde el principio de su relación, Lola y su esposo Pablo compartían una visión clara sobre su futuro juntos. "Nosotros el único plan desde el minuto cero que teníamos era casarnos y tener hijos", recuerda Lola. Este deseo mutuo fue la base sobre la cuál construyeron su vida en común.
El Deseo Profundo de Maternidad
Tras varios intentos
fallidos por concebir, Lola y Pablo recibieron un diagnóstico
que cambiaría sus planes de forma radical: Pablo padecía de
esterilidad absoluta. "Los médicos nos decían, 'Mira, es que con esto en
realidad no es posible'",
recuerda Lola. Este golpe inesperado los llevó a replantearse su futuro y a
explorar nuevos caminos para cumplir su deseo de tener más hijos.
La Adopción como un Llamado Divino
Aunque al principio Pablo se mostró reticente, Lola
persistió en su búsqueda y comenzó a investigar sobre la adopción de niños con
necesidades especiales. Finalmente, tras un viaje a un monasterio en busca de
un guía espiritual, Pablo accedió a la idea. El 20 de julio de 2012, Lola
y Pablo recibieron a Pepe, un niño con
síndrome de Down, que llegó a sus vidas para llenarlas de alegría y amor
incondicional. "Aquello fue un desborde
de alegría", describe Lola. Pablo, quien inicialmente tenía dudas, se
rindió ante el amor que emanaba de Pepe y lo aceptó como a un hijo propio.
La Familia se Multiplica
La historia de
Lola y Pablo continuó sorprendiendo cuando, poco después de la llegada de Pepe,
Lola descubrió que estaba embarazada de
Juan, y luego tuvieron a Roque. Más adelante, la familia se
completaría con la adopción de Lola
(Bubi), también con síndrome de Down.
A lo largo de su camino,
Lola y Pablo se enfrentaron a críticas y
juicios por parte de aquellos que no comprendían su elección de adoptar niños con necesidades especiales.
Sin embargo, también encontraron un gran
apoyo en su comunidad y en amigos que compartían su fe y sus valores. Lola
ha aprendido a no tomar en cuenta las opiniones negativas y a enfocarse en el
amor y la felicidad que encuentra en su familia. "Cuanto más das, más recibes".
Lola concluye que
su familia, formada por su marido Pablo y sus hijos Teresa, Pepe, Juan, Roque y
Lola (Bubi), es un reflejo del plan
divino y una muestra de que el amor puede superar cualquier obstáculo.
"Tenía la familia que Dios me había dado, y que el que la tenía pensada
para mí era Dios", afirma con gratitud.
Sofía Gómez Pérez
Fuente: ECCLESIA
