Una oración entrañable en la Iglesia es el Ángelus en el que se invoca a la santísima Virgen María, pero ¿sabes que se reza tres veces al día? Aquí te contamos
![]() |
| Renata Sedmakova | Shutterstock |
El origen
del Ángelus
El directorio franciscano acota
que la oración tiene su origen en la Orden, comentando lo siguiente:
"Por cuanto se sabe, fue Fr. Benito de Arezzo
quien, hacia el año 1250, introdujo en el convento de Arezzo el Ángelus,
haciendo cantar o recitar, a la caída de la tarde, la antífona El Ángel habló a María mientras sonaban las
campanas. El Capítulo general celebrado en Asís en 1269, y presidido por san
Buenaventura, estableció que los hermanos exhortaran al pueblo a saludar a la
Virgen con las palabras del Ángel cuando al atardecer sonara la campana de
completas; posteriormente, ya en el siglo XIV, se introdujo el toque y el rezo
del Ángelus por la mañana, y luego también al mediodía".
San Juan
Pablo II diría también en su obra Don y Misterio que:
"Comprendí entonces por qué la Iglesia reza
el Ángelus tres veces al día. Entendí lo cruciales que son las palabras de esta
oración: 'El Ángel del Señor anunció a María. Y Ella concibió por obra del
Espíritu Santo... He aquí la esclava del Señor. Hágase en mí según tu
palabra... Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros...' ¡Son palabras
verdaderamente decisivas!"
En efecto, el Ángelus se reza a las 6:00 de la
mañana, a las 12:00 del día y a las 6:00 de la tarde. La oración es muy
sencilla, como lo anotamos a continuación:
G.
El ángel del Señor anunció a María.
R. Y concibió por obra y gracia del Espíritu Santo.
Dios te salve, María…
G.
He aquí la esclava del Señor.
R. Hágase en mí según tu palabra.
Dios te salve, María…
G.
Y el Verbo de Dios se hizo carne.
R. Y habitó entre nosotros.
Dios te salve, María…
G. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas y gracias de Nuestro Señor
Jesucristo.
Oremos: Infunde, Señor, tu gracia en nuestras
almas, para que, los que hemos conocido, por el anuncio del Ángel, la
Encarnación de tu Hijo Jesucristo, lleguemos por los Méritos de su Pasión y su
Cruz, a la gloria de la Resurrección. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo…
(tres veces)
Mónica Muñoz
Fuente: Aleteia
