Desde la aparición de la Virgen María al Apóstol Santiago, en la ribera del Ebro, su devoción se extendió por toda España, como así lo atestiguan los innumerables santuarios que se han construido desde entonces en su honor. Sólo en nuestra diócesis se conocen más de noventa advocaciones diferentes.
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| Cofradía Virgen de la Fuencisla. Dominio público |
Siempre es bueno encontrarse con María. Ella es Madre de Dios y madre nuestra.
Conoce muy bien nuestro corazón y nuestras necesidades. María nos muestra el
auténtico seguimiento de Cristo, enseñándonos a escuchar su palabra y ponerla
en práctica. Si queremos saber cómo debe de ser el discípulo de Cristo,
solamente tenemos que mirarla a Ella.
La Virgen María ha sido honrada y venerada desde los albores del cristianismo.
En los tres primeros siglos sólo pueden recogerse testimonios indirectos del
culto mariano. Entre ellos se encuentran algunos restos arqueológicos en las
catacumbas. Tal es el caso de las pinturas marianas de las catacumbas de
Priscila. Una de ellas muestra a la Virgen con el Niño en el pecho y al profeta
Isaías a un lado. Las otras dos representan la Anunciación y la Epifanía. De
igual forma, en las catacumbas de San Pedro y San Marceliano podemos admirar
una pintura del siglo III que representa a María en medio de San Pedro y San
Pablo. Asimismo, tenemos constancia de que, en tiempos del Papa San Silvestre,
se construyó un templo en los Foros cuya advocación era Santa María de la Antigua.
También en la iglesia de la Natividad en Palestina, que se remonta a la época
de Constantino, se honraba a María recordando la milagrosa concepción de
Cristo.
En el siglo III se comienza a utilizar el título Theotókos (Madre de Dios). Del
mismo siglo es la oración “Sub tuum praesidium” (Bajo tu amparo nos acogemos).
La plegaria mariana más antigua conocida.
Para los segovianos la devoción a la Virgen de la Fuencisla es un profundo y
sincero acto de fe arraigado en las costumbres de los segovianos desde tiempo
inmemorial, y que se manifesta, muy especialmente, en la novena que celebramos
en su honor.
La idea de la Novena proviene del Nuevo Testamento, cuando María y los
Apóstoles, 40 días después de la Resurrección de Jesús, permanecieron en
oración durante nueve días consecutivos esperando la venida del Espíritu Santo,
el Paráclito que les había sido prometido.
La novena se celebraba desde tiempos muy remotos en su santuario, pero ante la
afluencia enorme de fieles que acudía a la misma, el entonces obispo de la
diócesis, Antonio Palenzuela, decidió que se celebrara en la catedral. A partir
de ese momento, los cultos se han enriquecido enormemente y la novena ha
adquirido un esplendor inusitado, trasladándose, para ello, la venerada imagen
de la Virgen desde su santuario hasta la catedral.
Septiembre es el mes de la Virgen de la Fuencisla. En la novena que se celebra
en su honor, escucharemos su mensaje y la ofreceremos nuestras oraciones,
plegarias y súplicas, mostrándole nuestro agradecimiento por estar siempre
presente en nuestras vidas y la necesidad que tenemos de su amor, ayuda y
protección.
Emilio Montero Herrero, Cofrade de la Virgen de la Fuencisla.
Fuente: El
Adelantado de Segovia
