Con el cierre del Texas ambulatory surgical center (Centro quirúrgico y ambulatorio) anunciado este 5 de junio, ya son 139 los centros que practicaban abortos que cierran sus puertas en el contexto de las campañas de oración de 40 Días por la Vida.
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| 40 Días por la Vida está mostrando la validez del "A Dios rogando y con el mazo dando". Dominio público |
Por un lado, la ilegalización del aborto en Texas desde
que en junio de 2022 se derogase el aborto como un derecho constitucional y se
trasladase a los estados la capacidad de legislar en torno al mismo ha llevado
a que no pocos de ellos aprueben medidas que han dificultado o prohibido por
completo el aborto.
Aunque
los centros suelen disponer de otras fuentes de financiación e ingresos además del aborto, como con la
venta y distribución de anticonceptivos, en muchos casos no son suficientes para sostener
las cargas económicas.
Y
entre estos motivos, se encuentra también el poder de la oración. Aunque no es sencillo de demostrar,
lo cierto es que el portal de 40 Días por la Vida en Estados Unidos lleva una
contabilización muy precisa de sus campañas y en no pocos centros donde se
llevan a cabo acaban por cerrar sus puertas. Uno podría ser casualidad, pero 139 son una muestra palpable.
Por cualquiera de estos motivos, o por todos simultáneamente, más de la mitad
de clínicas abortistas de Texas habían cerrado sus puertas en octubre de
2022.
"Antes
de unirse a nuestro equipo de la sede, la estratega de la campaña 40 Days for
Life, Theresa Endsley dirigió una campaña fuera de ese centro de abortos
mientras también dirigía una vigilia frente a la instalación de aborto más
grande del hemisferio occidental", explica la organización. Durante su
campaña, Endsley presenció a gemelos
salvados del aborto, mujeres
que salían de la clínica en ambulancia tras un aborto frustrado o a
cientos de fieles rezando ante una "megainstalación" de Planned
Parenthood, la filial abortista más potente en el país.
Los
datos hablan por sí solos: desde su última campaña de Cuaresma, al menos tres centros han cerrado sus
puertas en Estados Unidos y 680
vidas han sido salvadas en todo el mundo.
Sin
prácticamente tiempo para descansar, 40 Días por la Vida ya se encuentra
preparando su próxima
campaña que tendrá lugar entre el 27 de septiembre y el 5 de noviembre en
países de todo el mundo. Y cada vida salvada o centro cerrado es un impulso a
sus "orantes", como llaman a los fieles que rezan en las calles
frente a las clínicas. Por ello, la organización liderada por Shawn Carney
anima a los voluntarios, interesados y simpatizantes a formalizar su inscripción
de voluntarios y coordinadores de campaña en este enlace. Si Theresa puede
hacerlo, animan, "¡tú también puedes!".
Puedes apuntarte aquí a
las campañas de las ciudades españolas.
Centros de muerte, ahora centros de vida
Muchos
de estos centros abortistas que cierran sus puertas son adquiridos por los
provida y convertidos en su antítesis: centros de ayuda a mujeres embarazadas.
Precisamente así comenzó la historia de 40 Days for Life,
cuando convirtió en su principal
sede de operaciones internacional el bastión local de Planned Parenthood de
Bryan (Texas).
No
es el único caso. Aquel cierre sucedió en 2013, en un momento de mayores
dificultades para los provida que el actual. Pero hoy, con el aborto
ilegalizado por completo en Texas, son muchas las iniciativas que, tras ver
como los cierran sus puertas, adquieren
las instalaciones para ayudar a dar vida.
Es
por ejemplo lo que ha sucedido recientemente con los cuatro establecimientos de Whole Woman's Health de
Texas, centros feministas en los que se practicaban abortos hasta la revocación
de Roe vs Wade en 2022. Desde entonces, el personal de las cuatro clínicas se
trasladó a Nuevo México,
un lugar en el que el
aborto sigue siendo totalmente legal y en el que incluso se han
asentado organizaciones para ofrecer el
aborto.
Los
locales quedaron vacíos en Texas y desde octubre de 2022, uno de ellos tiene
nuevos dueños y nuevo nombre: ahora es el McAllen Pregnancy Center (Centro
de Embarazo de McAllen) y se encuentra dirigido por la católica Yolanda Chapa,
que ha invertido 17 de sus 80 años en rezar por el fin de aquella clínica.
"Estaba
ahí bajo la lluvia o el calor", rezando el rosario y hablando con miles de
mujeres que cambiaban de opinión, relató recientemente a The Pillar: "Pudimos ver a muchas chicas darse la vuelta si
hablábamos lo suficiente por la acera. Pero una vez salían los
escoltas, era casi imposible. Realmente solo era la gracia de Dios lo que permitió que eso sucediera".
Ahora,
el McAllen es un centro que ofrece multitud de ayudas a mujeres embarazadas,
desde ropa o recursos para los bebés y las madres hasta ultrasonidos y
ecografías realizadas por ginecólogos provida o incluso asesoramiento
espiritual.
"Siempre
les preguntamos a las niñas cuando entran si quieren guía espiritual. Y
les decimos que lo que significa eso es que vamos a estar rezando por
ellas. La mayoría dicen que no. Pero si dicen que sí, entonces
podemos llevarlas a la capilla. Les
damos Biblias, y si son católicas, rosarios o estampas. Y luego, por supuesto, tenemos al Santísimo Sacramento. Se van
de aquí restauradas, renovadas y con mucha esperanza. Es una gran victoria para
el Señor. Nosotros no
hicimos nada, Él lo hizo todo", explica.
Para
Chapa, la oración es una parte imprescindible de su labor provida. Cuando
adquirió el local fue exorcizado por las prácticas que habían tenido lugar allí
y pasó tres meses de
discernimiento en adoración antes de abrir el centro de ayuda a
mujeres embarazadas.
"Siento
firmemente que cuando permites que el Señor obre en tu vida y le das el honor
de ser el director, Él hará todo lo que sepa que es mejor. Y eso es
exactamente lo que Dios ha hecho aquí", concluye.
José María Carrera
Fuente: ReL
