Una transformación invisible
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| Dominicas de Lerma |
Hola, buenos días, hoy Israel nos lleva al
Señor. Que pases un feliz día.
Ya tenemos casi todo preparado para comenzar el
triduo pascual. Este año, una gran amiga nos ha regalado el conjunto de velas
que vamos a poner en la reserva del Santísimo después de la celebración de la
Cena del Señor. Así que hemos sacado los candelabros de la época del duque y,
tras limpiarlos lo mejor posible, hemos colocado velas largas con sus
capiteles.
Siempre me han encantado las velas, pero hace unos días leí algo que me dejó
impresionada: “El fuego de una vela genera millones de diamantes por segundo”.
Al principio pensé que no era nada más que un titular atrayente, y que luego no
sería real. Pero al leer la noticia descubrí que sí que lo es, solo que aún no
ha descubierto cómo hacer para que esas partículas de diamante no se quemen en
el proceso.
La noticia es llamativa, pero para mí era
inevitable mirar un poco más allá. Pensaba en las velas que estos días van a
estar ardiendo a los pies del Señor. No solo las 12 que nosotras vamos a
colocar, sino las de tantas y tantas personas que, al pasar ante Jesús,
encienden velas a los pies del Señor.
La cuestión es que, al mezclar la cera de una
vela con el fuego, esa combustión es la que produce partículas de diamante.
Pues creo que la mezcla de cada uno de nosotros con el Fuego del Señor produce
tesoros incalculables, mucho mayores que todos los diamantes del mundo.
Es su Fuego el que, cuando nos toca, lo cambia
todo, provocando transformaciones en nuestra vida. Encontrarse con el Señor es
comenzar a dejar tu vida en Sus manos. Y dejar que ahí el Fuego de Su Amor la
vaya “quemando” toda: lo que nos construye y lo que nos daña, lo que nos ha
herido y las alegrías que le dan vitalidad… y en esa combustión sentimos más
que nunca que nuestra vida está llena, que tenemos Vida con mayúsculas. ¿Qué
mejor piedra preciosa que esta?
Hoy el reto del amor es dejar que Cristo prenda
en tu Vida. No tengas miedo, ábrele las puertas de aquello que estás pensando
precisamente ahora, de lo que estás necesitando que sea tocado por Su Amor, y
deja que sea Él el que ilumine todo en ti. Solo Él es capaz de transformar
nuestra “cera” en “diamantes”.
VIVE DE CRISTO
¡Feliz día!
05 abril 2023
Fuente:
Dominicas de Lerma
