Pequeñas ayudas
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| Dominicas de Lerma |
Hola, buenos
días, hoy Sión nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Durante el
Adviento, la Priora nos regala un día a cada una para hacer un retiro de
preparación a la Navidad. Ese día no tienes ninguna obligación, ningún oficio…
tu única ocupación es estar con el Señor.
La otra noche,
al subir al dormitorio, encontré un pequeño jarrón con flores junto a la puerta
de la que viviría el retiro al día siguiente. Era pequeño y muy bonito, un
detalle para acompañar a la hermana y embellecer su celda en este día especial.
De igual modo,
en su sitio del refectorio (comedor) tenía la vajilla de fiesta, un cartel con
una escena de la Navidad…
Así sucedió con
la primera… ¡¡y se ha ido repitiendo con cada hermana!! Carteles y flores que
iban apareciendo puntualmente cada noche.
Y,
sinceramente, ¡¡a mí me ayudaron mucho!! Me hicieron caer en la cuenta de que
ese día era especial, diferente. Y es verdad que podemos tenerlo muy claro en
la cabeza, en las palabras, ¡pero los gestos llegan al corazón de otra manera!
El Señor nos
quiso hombres, no “puro pensamiento”: nos dio un cuerpo, unos sentidos… para
poder descubrirle de mil formas diferentes. ¡¡Hasta el punto de que Él también
quiso tener un cuerpo para hablar nuestro mismo idioma!!
Por eso en el
Evangelio me impresiona muchísimo cuando, además de las palabras de Jesús, se
nos cuentan sus gestos: daba la mano, se acercaba, abrazaba… o, tras la
Resurrección, a la orilla del lago, ¡¡preparó el desayuno a los discípulos!!
Y así continúa,
cada día, buscando mil modos de sorprenderte, dejando detalles a lo largo de tu
jornada. Sabe que algunos se te pasarán desapercibidos, ¡pero no por ello deja
de prepararlos!
Estos pequeños
gestos trasmiten matices nuevos del amor. No necesitamos grandes proezas o
gastos descomunales: por muy pequeño que sea el detalle, es lenguaje de cariño
para el corazón que ama, y puede trasmitir más que una inmensidad de palabras.
Hoy el reto del
amor es tener un detalle con una persona. Te invito a que, en tu oración, le
pidas a Cristo ser instrumento de su Amor. Pregúntale quién a tu alrededor
necesita una muestra de cariño… ¡¡y sorpréndele!! Puedes poner la mesa de forma
especial, dejar un pos-it en su escritorio… ¡o regalarle una flor! El Señor te
mostrará el camino para decirle, de un modo nuevo, que es importante para ti.
¡¡Feliz día!!
VIVE DE CRISTO
¡Feliz día!
18
Diciembre 2022
Fuente: Dominicas
de Lerma
