El predicador del Papa Raniero Cantalamessa habla sobre la fe en la primera de sus meditaciones del Adviento de 2022, que tratan de las tres virtudes teologales
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| Aleteia |
«La fe, la esperanza y la caridad son el oro, el incienso y la
mirra que nosotros, los Reyes Magos de hoy, queremos llevar como regalo a Dios
que viene a visitarnos desde lo alto». Lo dijo el padre Raniero Cantalamessa en
la primera
predicación de este Adviento, que ofreció el viernes pasado al papa
Francisco y a la Curia Romana en el Aula Pablo VI del Vaticano.
El predicador del Papa dedicó a la fe la primera de sus
meditaciones de este tiempo de preparación a la Navidad.
En su reflexión, ofreció 10 grandes frases sobre el enorme poder
de creer en Dios:
Dios
nunca retrocede para hacer caer al vacío a quien se arroja en sus brazos.
Libertad y fe
Dios
abre la puerta de la fe en cuanto da la posibilidad de creer enviando a quienes
predican la buena nueva; el hombre abre la puerta de la fe al aceptar esta
posibilidad.
La llave
El gran
reto que la fe tiene que afrontar en nuestra época no proviene tanto de la
filosofía, como en el pasado, sino de la ciencia.
La fe
es el único criterio capaz de relacionarnos correctamente, no sólo con la
ciencia, sino también con la historia.
Dios no
resuelve el enigma de la historia, pero nos pide que confiemos en él y en su
justicia, a pesar de todo. La solución no está en el cese de la prueba, sino en
el aumento de la fe.
El control lo tiene Dios
Dios es
tan soberano y tiene el control de los acontecimientos que incluso la agitación
de los malvados sirve a sus misteriosos planes.
Las
situaciones pueden salirse de control para los hombres, pero no para Dios.
La fe en la Iglesia
La fe
es el arma de la Iglesia.
Lo
que puede hacer la Iglesia, para no asistir pasivamente al desarrollarse de la
historia, es tomar partido contra la opresión y la injusticia y ponerse
siempre, «en el tiempo y fuera del tiempo», del lado de los pobres, de los
débiles, de las víctimas, los que llevan las consecuencias peores de cada
desgracia y de cada guerra.
Lo
que pueden hacer los creyentes es también remover uno de los factores que
siempre ha fomentado los conflictos y que es la rivalidad entre religiones.
Patricia Navas
Fuente: Aleteia
