El P. Francisco José Delgado, sacerdote español de la Arquidiócesis de Toledo, explicó la enseñanza de la Iglesia Católica sobre el consumo de carne
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| Imagen referencial. Crédito: Pexels / Dominio público |
En
declaraciones a ACI Prensa, el sacerdote indicó que “en la tradición cristiana
nunca se ha prohibido, desde la fe católica, comer carne”.
Además, precisó
que esta enseñanza es lógica “viendo lo que dice el Nuevo Testamento”.
El sacerdote
señaló que, a pesar de que los judíos tenían muchas prescripciones sobre los
animales que tenían permitido consumir, “Jesús enseña claramente que nada de lo
que entra desde el exterior mancha al hombre”.
Al respecto,
recordó que “cuando sus discípulos le preguntan sobre sus palabras, extrañados
lógicamente debido a sus costumbres judías, Jesús les explica: ‘¿Ni siquiera
ustedes son capaces de comprender? ¿No saben que nada de lo que entra de afuera
en el hombre puede mancharlo, porque eso no va al corazón sino al vientre, y
después se elimina en lugares retirados?’”.
“El evangelista
San Marcos añade a continuación: ‘Así Jesús declaraba que eran puros todos los
alimentos’”, señala el sacerdote español.
El P. Francisco
también mencionó que San Pablo trató la cuestión de la carne sacrificada a los
ídolos.
Sobre este
caso, el sacerdote español dijo que San Pablo enseñó con toda claridad que “que
no hay problema en comer esa carne, dado que no se le da valor religioso a esos
sacrificios, pero que uno podría abstenerse si viera que hace daño a la
conciencia de un recién convertido del judaísmo. Así dirá que ‘la ciencia
hincha, pero la caridad edifica’”.
Sin embargo,
hizo hincapié en que “la abstinencia de carne no viene por ser carne de
animales, sino por haber sido sacrificada en un ritual pagano, como era
costumbre entre los gentiles”.
Abstinencia de
carne en la Iglesia Católica
Finalmente, el
P. Francisco también hizo referencia a la tradicional práctica penitencial de
abstinencia de carne en la Iglesia Católica.
“En la antigua
cuaresma, la abstinencia de carne se vivía junto al ayuno, como una forma de
renuncia, aunque hoy ha quedado reducida a los viernes del año”, indicó.
Sin embargo,
precisó que “la lógica de la penitencia no es privarse de las cosas que están
prohibidas, pues eso habría que hacerlo siempre, sino de aquellas que están
permitidas. Por tanto, si la Iglesia manda ciertos días abstenerse de carne o
si ciertas órdenes religiosas lo hacen a perpetuidad o en tiempos determinados,
es precisamente porque comer carne está permitido”.
Sobre este
punto, el sacerdote resaltó que “la abstinencia de carne permite comer pescado,
que al final es también alimentarse de un animal”.
“Sobre poder
matar animales para alimentarse, Santo Tomás enseña que es lícito matar las
plantas para el uso de los animales, y los animales para el uso de los
hombres”, concluyó.
Por Yhonatan Luque
