El obispo de Almaty asegura que tras la Misa del 14 de septiembre, «ya habíamos recibido noticias de personas que habían tomado la decisión de hacerse católicos»
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| Foto REUTERS. Pavel Mikheyev |
«La realidad ha superado todas
nuestras expectativas», ha afirmado el prelado, quien define la visita como
«multidimensional, ya que la situación política mundial, el futuro de nuestro
país, la guerra en Ucrania… todos estos elementos a nivel político y social
recibieron, no solo un mensaje, sino también aliento y testimonio».
El presidente de los obispos de Asia
Central ha señalado que muchos frutos de esta visita se dieron incluso antes de
que llegase Francisco. «En nuestra diócesis la gente se preparó con entusiasmo;
muchos dieron un paso adelante en su fe y en los sacramentos, impulsados por la
venida del Papa». Otros, «especialmente en pueblos y comunidades pequeñas, han
reforzado su identidad como iglesia-familia». Además, tras la Misa del 14 de
septiembre, «ya habíamos recibido noticias de conversiones y de personas que
habían tomado la firme decisión de hacerse católicos».
Mumbiela ha constatado que «también hay frutos de carácter más administrativo en las relaciones con el Gobierno, pero lo más importante es el cambio en el corazón de la gente», aunque «estamos convencidos de que aún es demasiado pronto para recoger la inmensa siembra».
Algo especialmente notorio en una Iglesia que, en los últimos 30 años, «ha
perdido feligreses por la emigración», pero que está creciendo «en la
confirmación de su identidad como Iglesia que camina en Asia Central, no tan
ligada a la ascendencia europea de la mayoría de sus miembros». Este, ha
recalcado el obispo, «es el camino a seguir: la pluralidad étnica de nuestros
fieles, similar a la del país, ha visto confirmada su identidad en la unidad de
fe con el Sucesor de Pedro».
Sobre la participación del Papa en el Congreso de Líderes de Religiones Mundiales y Tradicionales, Mumbiela ha asegurado que «sus discursos fueron recibidos con gran alegría por los no cristianos». De hecho, ha recibido «testimonios de musulmanes practicantes que han escrito a sus amigos católicos, comentando positivamente las palabras del Papa, incluso repitiendo sus citas». «Descubrieron que los católicos no vienen a “conquistar destruyendo”, sino que son capaces de valorar y asumir las aportaciones de la cultura local como algo positivo para todos».
Fuente: Alfa y Omega
