Santos y no sólo. Incluso beatos, siervos de Dios y papas devotos de él nos hacen conocer los aspectos inéditos de San José: desde los padres evocados por la mística Emmerick hasta la profecía de Santa Teresa de Ávila
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Dominio público |
1 EMMERICK
REVELA LAS CRÍTICAS DE LOS PADRES A JOSÉ
Los padres no
le mostraban tampoco mayor cariño. Hubieran deseado que empleara su talento en
conquistarse una posición en el mundo; pero José no aspiraba a nada de esto.
Los padres
encontraban a José demasiado simple y rutinario; les parecía mal que amara
tanto la oración y el trabajo manual. (Ana Catalina Emmerick).
2 JUAN PABLO
II: QUERIDOS JÓVENES, APRENDED DE LA ESCUELA DE SAN JOSÉ
«Os propongo
como modelo de vida el ejemplo de este gran Santo, y os encomiendo a su
poderosa intercesión. Mirad a menudo a Él, queridos jóvenes, y encontraréis en
él un guía, un maestro, un apoyo en el camino de vuestra vida. En la escuela de
San José, mejor que en cualquier otra, se aprende esa familiaridad con Jesús y
su Madre, que le fue concedida por un don especial, pero que tú también podrás
conocer, si lo amas con devoción» (San Juan Pablo II).
3 BENEDICTO
XVI: PERTENECE LEGALMENTE A LA TRIBU DE DAVID
No obstante, la
genealogía sigue siendo importante: José es el padre legal de Jesús. Por él
pertenece según la Ley, «legalmente», a la estirpe de David. Y, sin embargo,
proviene de otra parte, de «allá arriba», de Dios mismo. El misterio del «de
dónde», del doble origen, se nos presenta de manera muy concreta: su origen se
puede constatar y, sin embargo, es un misterio. Sólo Dios es su «Padre» en
sentido propio. (Benedicto XVI, La Infancia de Jesús).
4 LA PROFECÍA
DE SANTA TERESA DE ÁVILA
«Una vez
estando en una necesidad que no sabía qué me hacer ni con qué pagar unos
oficiales, me apareció San José, mi verdadero padre y señor, y me dio a
entender que no me faltarían, que los concertase. Y así lo hice sin ninguna
blanca, y el Señor, por maneras que se espantaban los que lo oían, me proveyó!»
(Santa Teresa de Ávila, Autobiografia, Cap. XXXIII -12).
5 SAN JOSEMARÍA
DE BALAGUER: ESTE ES EL SIGNIFICADO DEL NOMBRE JOSÉ
«Pero el nombre
de José significa, en hebreo, Dios añadirá. Dios añade, a la vida santa de los
que cumplen su voluntad, dimensiones insospechadas: lo importante, lo que da su
valor a todo, lo divino. Dios, a la vida humilde y santa de José, añadió –si se
me permite hablar así– la vida de la Virgen María y la de Jesús, Señor
Nuestro». (San Josemaría Escrivá de Balaguer, Homilía del 19 de marzo de 1963).
6 VENERABLE
AURELIO BACCIARINI: ES EL MAESTRO DEL CORAZÓN DE JESÚS Y MARÍA
«Así como
Nuestra Señora es la Madre de las gracias, San José es el Padre de las gracias
y de los favores de Dios. Los santos nos enseñaron con su ejemplo a recurrir a
San José con gran confianza ilimitada: Santa Teresa nos asegura que nunca ha
recurrido en vano a este dulce Santo. Y los Sumos Pontífices siempre nos han
dicho: «Ite ad Joseph»; id a José, oh pueblos cristianos, id a José; en este
valle de lágrimas, ¿a quién te diriges si no a este santo afortunado, que es el
maestro del Corazón de Jesús y del Corazón de Nuestra Señora?» (Venerable
Monseñor Aurelio Bacciarini).
7 SAN JOSÉ DE
LA SALLE DESCRIBE EL CARÁCTER DE SAN JOSÉ
«La primera
cualidad que el Evangelio atribuye a san José es que era justo (Mt 1,19); y
también era la principal de cuantas necesitaba, para ser capaz de dirigir a
Jesucristo, que siendo Dios, y la santidad misma, no hubiera sido conveniente
que quien estaba encargado de su dirección no fuera santo y justo delante de
Dios. Era, incluso, muy conveniente que, después de la Virgen Santa, fuera uno
de los mayores santos que vivieran entonces en el mundo, para que guardara
alguna afinidad con Jesucristo, que había sido confiado y encomendado a sus
cuidados». (San Juan Bautista de la Salle).
8 ORÍGENES: LA
CONCESIÓN «ESPECIAL» OTORGADA A SAN JOSÉ
«Nada ha
contribuido José a la generación de Jesús, excepto el ministerio y el afecto.
Por lo tanto, precisamente por su fiel ministerio, la Escritura le concedió el
nombre de padre» (Orígenes).
Fuente: Gelsomino del Guercio
Fuente: Aleteia