“¿Por qué no entramos ahí con dinamita y lo volamos todo? Si puede ser un domingo, mejor”.
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Imagen panorámica del Valle de los Caídos. Crédito: Vicente Jesús Díaz / Pexels |
El partido político Vox ha presentado una querella contra un
periodista que animó a dinamitar la basílica y la abadía del Valle de los
Caídos en España, donde se encuentra la cruz más grande del mundo.
El periodista español de la Cadena SER, emisora del Grupo PRISA,
Héctor de Miguel, ha sido objeto de una querella por delito de odio y contra
los sentimientos religiosos, contemplados en los artículos 524 a 526 del Código
Penal, por animar a la voladura con dinamita de la abadía del Valle de los
Caídos.
“El Valle de los Caídos es una p*ta mi**da”, avanzó en su alocución, antes de desahogarse con la propuesta: “¿Por qué no entramos ahí con dinamita y lo volamos todo? Si puede ser un domingo, mejor”.
La vicesecretaria de Acción Jurídica de Vox, Marta Castro, ha asegurado
que al margen de sus intenciones políticas, las afirmaciones del periodista “atacan y dañan los sentimientos religiosos de
muchos ciudadanos”.
La querella ha sido interpuesta además contra el director del
programa Hora 25 Aimar Bretos y el director general de la Cadena SER Ignacio
Soto Pérez.
“La actuación de los responsables del medio, también querellados,
a la luz del artículo 30 del Código Penal, deberán responder de las mismas en
concepto de cooperador necesario, como recoge el artículo 28 del Código Penal”,
ha señalado Castro.
El partido considera de especial relevancia el hecho de haber
empleado el verbo “volar” mediante el uso de dinamita por la intención
evidentemente “violenta” que sustentan las palabras objeto de controversia.
Vox subraya también el hecho de que el periodista señala que el momento
oportuno para realizar tal acción sea precisamente el domingo, cuando numerosos
fieles acuden a oír Misa en la Basílica del Valle de los Caídos “sin importarle
la vida de los ciudadanos que acudan a la práctica de su profesión religiosa”.
El Valle de los Caídos es un conjunto monumental en el que fueron
enterrados contendientes de ambos bandos tras la Guerra Civil como símbolo de
paz y reconciliación. La Basílica, de derecho pontificio, está encomendada a
una comunidad de monjes benedictinos.
Su espectacular cruz ha sido reconocida el pasado mes de marzo como la más grande del mundo con 152,4 metros de altura, verificada por el Guinness World Records. No en vano , es visible a más de 40 kilómetros de distancia.
Por Nicolás de Cárdenas