El secreto del alfiler
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| Dominicas de Lerma |
Hola, buenos
días, hoy Israel nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Hoy estamos de
fiesta en el monasterio, ¡celebramos la Virgen del Rosario! Aunque la liturgia
de la Iglesia celebra esta fiesta el día 7 de octubre, nosotras, junto con todo
el pueblo, nos reunimos el primer domingo de octubre para dedicárselo a María.
Como es
tradición, los días previos a la fiesta se “viste” a la Virgen. Sí, la imagen
que luego sacarán en procesión sobre unas andas va vestida con unos mantos muy
antiguos cosidos y bordados por monjas muchos años atrás.
Y este año,
como sacristana, me tocaba aprender a vestirla. Hay algo que me ha dejado muy
sorprendida, y es que todo va sujeto con alfileres: cada parte del vestido,
cada manga, el Niño, el manto que pesa muchísimos kilos, el velo… ¡todo está
lleno de alfileres! Que, aunque están puestos de manera que no se vean, por
debajo son los que sujetan y sostienen cada pieza en su lugar.
Después, en la
oración, aquello me llegó al corazón, que al igual que los alfileres, cada
detalle que no se ve sostiene lo que sí se ve: nuestra familia, comunidad,
amistad, relación… ¡todo en realidad esta sostenido por pequeños detalles que
pasan desapercibidos!
Cada gesto que
pasa desapercibido brota desde el amor, porque no espera nada a cambio, y este
amor es el que es capaz de sostener nuestra vida entera.
Jesús nos
regala a la persona que vivió “del secreto del alfiler”: Su Madre. Ella sí que
estuvo siempre en lo escondido, pero con su “Hágase en mí” la historia del
mundo giró por completo. Ella cuidó a Jesús, sabiendo a Quién tenía en Sus
brazos, y, cuando llegó la hora, lo dejó irse a cumplir Su misión. Ella, que
siempre supo pasar desapercibida, es ahora la que nos acoge bajo su manto, y
desde ahí quiere impulsarnos a sostener también nuestra vida con esos “pequeños
alfileres”.
Hoy el reto del
amor es llenar tu día de alfileres. Deja que, como a María, el Señor llene tu
corazón de Su Amor, para que desde ahí puedas entregarte a los demás en las
pequeñas cosas que se te presenten en este día.
VIVE DE CRISTO
¡Feliz día!
Fuente:
Dominicas de Lerma
