“Teníamos tumbas de familia, teníamos varias, pero a Carlo le gustó la idea de ser enterrado en Asís”
| Carlo Acutis en una imagen de archivo. Foto: Familia Acutis |
Sobre
el vínculo de Carlo y la ciudad natal de San Francisco habló la madre del joven
italiano, Antonia Salzano, en un coloquio organizado por la Diócesis de
Asís-Nocera Umbra-Gualdo Tadino en octubre de 2020, en los días previos a la
beatificación del joven.
Salzano
destacó que “Carlo era muy sencillo, muy espontáneo”. Resalto también su
sensibilidad hacia lo pobres: “Cerca de nuestra casa había un joven que dormía
en la calle y Carlo le llevaba de comer, le daba dinero”.
Pero,
principalmente, Antonia Salzano hizo hincapié en el profundo vínculo entre su
hijo y San Francisco de Asís.
“Carlo
tenía gran devoción por San Francisco, el santo eucarístico, el santo de la
comunidad, el santo cristológico. Carlo decía que quería ser santo, pero no
como San Francisco, porque San Francisco era muy difícil de imitar”.
Este
afecto de Carlo por Asís “se debía al vínculo especial que tenía con San
Francisco, llevaba Asís en el corazón, decía que la ciudad donde se sentía más
feliz era Asís porque aquí se respiraba algo especial que no se respiraba en
otras ciudades”.
“Le
gustaba ir a la porciúncula porque tenía esa gran devoción”. Le gustaba también
visitar “con frecuencia a la basílica de San Francisco”. Al mismo tiempo, se
comportaba como cualquier chico de su edad: “Hacía una vida ordinaria, como
cualquier chico. Se divertía, jugaba”.
Por
otro lado, señaló que Carlo sentía un entusiasmo profético “con la posibilidad
de ser enterrado en Asís el día que muriera”.
En
una entrevista que Antonia Salzano concedió a ACI Prensa / EWTN en 2020, la
madre explicó que “nosotros teníamos una casa en Asís y esta casa nos permitía,
como propietarios de un inmueble, adquirir en el cementerio de Asís un nicho.
Era un lugar muy bello desde donde se contemplaba el valle y con vistas a la
Basílica de San Francisco”.
“Teníamos
tumbas de familia, teníamos varias, pero a Carlo le gustó la idea de ser
enterrado en Asís. Yo le pregunté qué pensaba de la idea de adquirir el nicho,
una tumba en tierra que se vendía aquí en Asís, y ser sepultado en ella. Y
Carlo me dijo que sería muy feliz, que le parecía una idea muy bella. Yo lo
interpreté un poco como su disposición testamentaria”.